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Europa extiende alerta de vuelo sobre Venezuela hasta febrero de 2026

La compleja situación de la conectividad aérea en Venezuela enfrenta un nuevo obstáculo tras la determinación de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (EASA), organismo vinculado a la Unión Europea. La entidad ha decidido prorrogar hasta el próximo 16 de febrero su advertencia oficial a las compañías aéreas de evitar el sobrevuelo y la operación en suelo venezolano. Según el organismo, esta medida responde a la “tensa situación” detectada en la zona de control de Maiquetía, punto neurálgico que supervisa el tráfico en Caracas y el Caribe sur, donde se percibe un peligro significativo para las aeronaves civiles.

Riesgos tácticos y defensa aérea

En el informe técnico difundido por la EASA, se especifica que la operatividad de sistemas de defensa antiaérea, sumada a la falta de previsibilidad en las acciones estatales y la posible activación de misiles tipo SAM (superficie-aire), representan un alto riesgo para los vuelos civiles a todas las altitudes. El organismo enfatiza que la probabilidad de que ocurran errores de cálculo es alarmante en la denominada FIR Maiquetía (SVZM), particularmente como consecuencia de las acciones militares efectuadas por Estados Unidos contra objetivos en tierra dentro de Venezuela el pasado 3 de enero de 2026.

De manera simultánea, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) de España ha seguido los pasos de su par europeo, extendiendo también hasta el 16 de febrero la sugerencia de no realizar trayectos hacia el país sudamericano. Debido a esto, la aerolínea Air Europa confirmó que sus rutas entre Madrid y Caracas permanecerán interrumpidas al menos hasta el 14 de febrero. Por su parte, empresas como Iberia y Plus Ultra mantienen sus cancelaciones vigentes, a la espera de nuevos informes de seguridad. En sus canales oficiales, Air Europa aclaró que la suspensión responde a motivos

“por motivos ajenos”

a la organización, subrayando el escenario de incertidumbre actual.

La zona de Maiquetía, donde se ubica el principal centro de control aéreo de Caracas, sigue bajo alerta por el alto riesgo para la aviación civil según la EASA (AP/ARCHIVO)

Este bloqueo sistemático del espacio aéreo comenzó a gestarse a finales de noviembre del año anterior, coincidiendo con la recomendación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien instó a las tripulaciones y aerolíneas a considerar el cielo venezolano como

“cerrado”

por estrictas razones de seguridad. A raíz de esta directriz, un total de doce aerolíneas internacionales han cesado sus frecuencias regulares, lo que ha forzado a miles de usuarios a recurrir a traslados por tierra o vuelos con escalas múltiples para alcanzar destinos limítrofes, principalmente en Colombia.

Impacto en la movilidad y transporte local

La drástica caída en la disponibilidad de vuelos internacionales ha transformado los hábitos de los viajeros. Actualmente, se ha vuelto habitual el uso de los terminales aéreos General Cipriano Castro (San Antonio del Táchira) y Mayor Buenaventura Vivas Guerrero (Santo Domingo) como escalas previas para cruzar la frontera hacia países vecinos. En estos trayectos, los pasajeros suelen enfrentar rigurosos procesos de vigilancia. Adicionalmente, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) ha señalado que la flota operativa en Venezuela se reduce a apenas unas 20 aeronaves comerciales, la mayoría con años considerables de servicio y operadas por pocas firmas locales, lo que genera un encarecimiento de los boletos y una logística más tortuosa.

Desde noviembre, la suspensión de vuelos internacionales hacia Venezuela ha forzado a miles de pasajeros a buscar rutas alternativas, elevando el uso de aeropuertos fronterizos y conexiones terrestres (AP/ARCHIVO)

En el panorama actual, solo un grupo reducido de empresas mantiene sus rutas internacionales directas. Entre ellas destacan Copa Airlines, Wingo, Avior Airlines y LASER Airlines, con conexiones prioritarias desde Panamá, Colombia, Curazao y República Dominicana. En el ámbito interno, siguen funcionando Conviasa, RUTACA Airlines y Estelar Latinoamérica. No obstante, la lista de compañías que han suspendido actividades es extensa, incluyendo a Turkish Airlines, Iberia, Air Europa, Plus Ultra, TAP Air Portugal, GOL Linhas Aéreas, Avianca, la estatal boliviana BoA, las mexicanas Aeroméxico y Volaris, además de LATAM, debido a revisiones de seguridad o retiro de licencias de vuelo.

Históricamente, estas interrupciones han relegado a Venezuela a una de las posiciones más bajas en conectividad aérea a nivel mundial. Este escenario contrasta con décadas pasadas, cuando Caracas era un centro de conexiones estratégico en el continente apoyado en los ingresos de la industria petrolera. La IATA atribuye este deterioro sostenido a la profunda crisis económica, la cual ha limitado severamente la capacidad técnica y operativa del sector aeronáutico nacional.

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