En una reciente alocución oficial, la actual presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, manifestó su disposición para entablar un proceso de entendimiento con los sectores que calificó bajo el término de «extremismo«, refiriéndose específicamente a la oposición. Sin embargo, la mandataria fue tajante al advertir que no aceptará que se repita “otra agresión” contra el país, luego de los hechos ocurridos el pasado 3 de enero, cuando el ex dictador Nicolás Maduro fue capturado durante una operación militar en la ciudad de Caracas.
Las declaraciones fueron emitidas durante un acto protocolario difundido por la señal de Venezolana de Televisión (VTV). En dicho espacio, Rodríguez subrayó que la convocatoria al diálogo está abierta para “todos los que amen a Venezuela de verdad”. No obstante, dirigió un mensaje crítico hacia aquellos que, según sus palabras, “pretendan perpetuar el daño y la agresión”, instándolos a permanecer fuera del territorio nacional, específicamente “en Washington”.
“Aquí no van a entrar a dañar la paz y la tranquilidad de la república. Habrá ley y habrá justicia”, sentenció la funcionaria.
Durante la ceremonia, en la cual la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) procedió a reconocerla formalmente como su comandante en jefe, la presidenta encargada profundizó en su postura política:
“Estamos dispuestos al entendimiento, estamos dispuestos al diálogo, pero no estamos dispuestos a otra agresión, que tengan que buscar a las potencias nucleares para que agredan a nuestro pueblo y lo pretendan chantajear y extorsionar”.
Contexto político y situación de la oposición
Desde el oficialismo se ha acuñado el término “extremismo” para identificar a la facción opositora liderada por María Corina Machado, a quien la administración actual tilda de “violenta”. Aunque Rodríguez evitó mencionar directamente el nombre de la ganadora del premio Nobel de la Paz, es de conocimiento público que Machado se encuentra actualmente en Washington. Su salida de Venezuela se produjo en diciembre, tras haber permanecido en la clandestinidad por once meses, teniendo como primer destino Oslo para recibir el galardón del Comité Noruego del Nobel.

En el marco del mismo evento, Delcy Rodríguez hizo un llamado urgente a los integrantes de la FANB y a las diversas instituciones de seguridad del Estado para mantenerse alerta en la misión de “defender el futuro y garantizar la paz duradera” de la nación.
Hacia un nuevo proceso de negociación
Previamente, el pasado viernes, la mandataria planteó la necesidad de estructurar un “verdadero diálogo político”. Este proceso debería congregar tanto a los grupos que coinciden con su gestión como a los sectores “divergentes”. Para ejecutar esta labor, Rodríguez delegó la responsabilidad al presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez.
Entre las condiciones estipuladas para este acercamiento, la presidenta encargada exigió que las conversaciones arrojen “resultados concretos, inmediatos”. Asimismo, insistió en que el proceso debe ser estrictamente venezolano, rechazando de forma categórica la recepción de “órdenes externas, ni desde Washington, ni desde Bogotá ni desde Madrid”.
Legitimidad y postura internacional
Cabe recordar que Rodríguez asumió las competencias del Poder Ejecutivo el pasado 5 de enero. Su juramentación estuvo a cargo del presidente del Legislativo, siguiendo las directrices emanadas por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
En el ámbito internacional, la situación venezolana sigue bajo observación. El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, compareció este miércoles ante el Congreso para aclarar la postura de la administración de Donald Trump. El funcionario aseguró que no se está gestionando ni se tiene previsto realizar una nueva incursión armada en suelo venezolano, aunque puntualizó que no se descarta de forma definitiva “el uso de la fuerza” con el objetivo de presionar por la cooperación del gobierno interino del país sudamericano.
Fuente: Fuente