A raíz de la reciente detención de Nicolás Maduro, la atención pública en Venezuela se ha centrado en su hijo primogénito, Nicolás Maduro Guerra, ampliamente reconocido bajo el apodo de “Nicolasito”. Diversos señalamientos han surgido en torno a su figura y sus posibles movimientos tras la caída de su progenitor.
Desde Colombia, se han difundido reportes que vinculan al hijo del exmandatario con presuntos encuentros con estructuras del narcotráfico en la ciudad de Medellín. Ante estas versiones, el alcalde de la capital antioqueña manifestó que se encargará de remitir cualquier hallazgo o información relevante directamente al FBI.
Simultáneamente, en territorio venezolano han cobrado fuerza los rumores sobre una posible orden de captura contra “Nicolasito”. Esto ha derivado en especulaciones sobre los mecanismos de protección que estaría empleando, los cuales trascenderían el despliegue de su anillo de seguridad convencional.
En este contexto, un informe de Testigo Directo presentó testimonios de diversos especialistas que analizan las versiones que sostienen que el heredero del chavismo recurre a la santería como un escudo espiritual frente a sus opositores. 
De acuerdo con el parapsicólogo de origen venezolano, Amir, una de las tesis más difundidas es que
“‘Nicolasito’ haría uso de santería para protegerse de las persecuciones y no terminar en la cárcel como su padre”
. El experto asegura que el hijo de Maduro es un seguidor de estas prácticas y que mantiene una línea de conducta heredada.
El especialista Amir profundizó en que esta relación con lo esotérico no es nueva dentro de la cúpula oficialista:
“Es fanático de eso (brujería) y está siguiendo la secuencia. Ellos tuvieron claro que el que controlaba la religión y la creencia, tenía el poder”
. Según su análisis, esta tendencia se consolidó durante el gobierno de Hugo Chávez mediante la estrecha alianza con Cuba, lugar donde estos cultos tienen un arraigo profundo.
El parapsicólogo también mencionó que:
“La información que me llegó es que se hacen pactos para que el poder se mantenga de una u otra manera”
. Además, reveló que en años anteriores, miembros del chavismo solicitaban sus servicios con el fin de debilitar a las figuras de la oposición, afirmando que
“nos buscaban a nosotros para quitar a sus enemigos de alguna manera”
. 
Prácticas de palería y misticismo
Por su parte, el periodista David Placer ha señalado que dentro de las estructuras del chavismo se comenta el uso recurrente de la palería, una variante que implica la realización de rituales utilizando restos óseos humanos.
Placer destacó un cambio notable en la conducta de Maduro Guerra. Aunque por mucho tiempo proyectó una imagen distante de cualquier doctrina religiosa, su postura se habría transformado radicalmente tras los sucesos relacionados con la detención de su padre.
El comunicador describe a “Nicolasito” como alguien profundamente supersticioso en la actualidad.
“Es muy supersticioso, ha participado de los congresos que ha llamado de la espiritualidad y de las minorías. Habla de religiones nuevas que han sido promovidas por él”
, explicó Placer, resaltando que incluso personas de su círculo íntimo aseguran que el joven político afirma mantener conversaciones directas con la divinidad. 
Situación política y paradero actual
A pesar de que su nombre figura en diversas líneas de investigación judicial, hasta el momento no se ha ratificado su arresto ni su salida oficial de Venezuela. Maduro Guerra continúa mostrándose como una pieza activa dentro del engranaje político del oficialismo.
En sus intervenciones más recientes a través de canales digitales, el dirigente ha hecho llamados a la cohesión del chavismo, alertando sobre supuestas traiciones en las filas internas y exigiendo a sus seguidores mantenerse en estado de alerta constante.
Hasta ahora, no existe confirmación de que haya tomado un rol de mando superior tras la detención de su padre en el marco de los procesos que se llevan a cabo en Nueva York por delitos de narcotráfico. Esta falta de claridad ha alimentado teorías sobre una posible reestructuración interna o una búsqueda silenciosa de asilo. Las autoridades de Venezuela y los organismos internacionales mantienen hermetismo sobre su ubicación exacta y su estatus legal vigente.
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