Tradicionalmente, los cálculos renales se han descrito como formaciones sólidas que se originan en los riñones debido a la cristalización de diversos minerales y sales. Este padecimiento es ampliamente conocido por el agudo dolor que genera al transitar por el sistema urinario.
Hasta hace poco, la comunidad médica sostenía que estas piedras eran elementos inanimados, producto exclusivo de reacciones químicas. No obstante, un reciente hallazgo liderado por investigadores de Estados Unidos ha transformado esta visión al detectar bacterias vivas y biofilms integrados en su estructura, lo que confirma que la vida microbiana participa activamente en su desarrollo.

Esta investigación ha sido difundida a través de la prestigiosa revista PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences) de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos. El trabajo contó con la colaboración de expertos de la Universidad de California en Los Ángeles, la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, el Museo de Historia Natural del Condado de Los Ángeles, la Universidad de Washington en San Luis y el Chan Zuckerberg Biohub Chicago.
Hallazgos microscópicos en las piedras renales

Históricamente, los cálculos compuestos por calcio se percibían como simples acumulaciones de materia inorgánica sin vida. Aunque se sabía que ciertos cálculos vinculados a infecciones albergaban bacterias, los de oxalato de calcio —que representan la mayoría de los casos— no se incluían en esa categoría. El equipo científico cuestionó esta premisa ante la frecuencia de infecciones o recaídas en pacientes donde la sola química no ofrecía respuestas claras.

El estudio se enfocó en rastrear presencia bacteriana en cálculos de oxalato de calcio, incluso en pacientes que no presentaban cuadros infecciosos previos. El objetivo principal fue determinar cómo se organizan estos microbios en el interior de las piedras y qué función desempeñan en la litiasis renal, abriendo así nuevas interrogantes sobre el origen y tratamiento de esta condición.
Microorganismos en el núcleo del cristal

Para la investigación, se analizaron muestras extraídas de cirugías bajo estrictos protocolos de esterilidad. Mediante el uso de espectroscopía Raman, microscopía electrónica y tinciones especializadas, los expertos lograron ubicar la presencia de biofilms, que son matrices pegajosas que protegen a las colonias bacterianas. También se analizó un mineral puro como grupo de control.
Los resultados revelaron que incluso los cálculos de oxalato de calcio más comunes poseen biofilms bacterianos como un componente esencial de su estructura interna. Las imágenes del estudio detallaron capas sucesivas donde se alternan el mineral y el material biológico, incluso en personas sin infecciones urinarias diagnosticadas. Entre las especies identificadas se encuentran:
- Escherichia coli
- Proteus mirabilis
- Enterococcus faecalis
- Staphylococcus epidermidis

Se determinó que más del 30% de los cálculos analizados contenían múltiples tipos de bacterias simultáneamente, lo que evidencia comunidades microbianas complejas. Los autores del estudio explicaron lo siguiente:
“En este estudio demostramos la existencia de bacterias, organización de biofilm bacteriano y componentes moleculares específicos del biofilm en cálculos renales humanos basados en calcio, que según la convención se consideran abióticos y, por lo tanto, no infecciosos”.
Este descubrimiento sugiere que los microorganismos actúan como semillas orgánicas sobre las cuales los cristales de calcio se van depositando. Las zonas con mayor concentración de ADN bacteriano presentaban cristales más reducidos, lo que indica que las bacterias facilitan la agregación de nuevas capas de mineral.

Los científicos destacaron que
“El hecho de que las bacterias se observen ahora tan ampliamente en los cálculos renales puede ser conceptualmente relevante”
, puesto que el entorno urinario y las propiedades del calcio bacteriano propician el inicio de nuevos núcleos de cristalización.
Hacia nuevas estrategias de prevención

Ante estos resultados, el equipo médico insta a profundizar en el impacto de los biofilms bacterianos en la formación de piedras cálcicas. Actualmente, el manejo de esta afección se limita a cambios en la dieta, hidratación constante y procedimientos quirúrgicos, ya que los antibióticos no siempre son efectivos y pueden generar resistencia.

Aunque no todos los casos tienen necesariamente el mismo origen, el estudio subraya una conexión clara entre microorganismos y minerales. Los investigadores concluyeron:
“En conclusión, encontramos que independientemente de la positividad del cultivo, las bacterias y el biofilm estaban presentes en los cálculos renales humanos basados en calcio y pueden desempeñar un papel causal”.
Este nuevo enfoque permite vislumbrar terapias que no solo ataquen el mineral, sino también la comunidad microbiana incrustada, ofreciendo alternativas preventivas más eficaces para quienes padecen esta condición de forma recurrente.
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