En los últimos tiempos, figuras de la talla del cofundador de Microsoft, Bill Gates, el director de JPMorgan, Jamie Dimon, el líder de Nvidia, Jensen Huang, y el magnate Elon Musk, han coincidido en un vaticinio: la jornada de trabajo tradicional está por reducirse drásticamente. Los líderes tecnológicos sostienen que la automatización asumirá las labores mecánicas, lo que permitiría que la semana de cuatro días sea el nuevo estándar. Incluso, Bill Gates ha sugerido que podríamos encaminarnos a una semana de solo dos días de labor.
Sin embargo, esta visión no es compartida por Mark Dixon, fundador y director ejecutivo de International Workplace Group (IWG). Desde su posición como cabeza del mayor proveedor de espacios de oficinas flexibles del planeta —que cuenta con más de ocho millones de usuarios en 122 naciones y brinda servicios al 85% de las compañías de la lista Fortune 500—, Dixon asegura que la realidad económica cuenta una historia distinta.
“Todo el mundo está centrado en la productividad, así que no habrá un futuro próximo”, sentenció Dixon con firmeza.
El directivo detalló que el factor determinante es el costo de la mano de obra. Según explicó, tanto en Estados Unidos como en el Reino Unido se viven crisis severas por el costo de vida, mientras las corporaciones enfrentan simultáneamente una “crisis de costos operativos”. En este contexto, las empresas necesitan maximizar el rendimiento de su personal debido a que los gastos han subido tanto que ya no es factible trasladar esos aumentos a los consumidores finales.
Por esta razón, Dixon considera poco probable que las organizaciones paguen los mismos sueldos por menos tiempo trabajado. En su lugar, es muy factible que el tiempo que la automatización logre liberar se asigne a nuevas responsabilidades y tareas, en vez de otorgarse como tiempo libre a los empleados.
La inteligencia artificial: ¿Más ocio o más obligaciones?

Mientras que en Silicon Valley se promueve la Inteligencia Artificial (IA) como una herramienta hacia el descanso, Elon Musk, dueño de Tesla, SpaceX y X, ha llegado a decir que el empleo será algo opcional o un simple pasatiempo en apenas una década. Para Dixon, este escenario solo ocurriría si el trabajo dejara de existir por falta de necesidad, y no por una supuesta benevolencia de los empleadores.
Dixon argumenta que la IA probablemente creará más volumen de trabajo, no menos. Su postura se basa en que cada transformación tecnológica importante ha repetido un ciclo: primero el miedo al reemplazo y luego una expansión masiva de nuevas oportunidades laborales.
“La IA acelerará el desarrollo de las empresas, por lo que habrá más trabajo, simplemente será un trabajo diferente”, aseguró.
Para ilustrar su punto, el CEO recordó lo sucedido en la Gran Bretaña del siglo XIX. Durante la Revolución Industrial, los trabajadores textiles, conocidos como luditas, destruían maquinaria por temor a que esta eliminara sus empleos y redujera sus salarios. No obstante, esa misma automatización impulsó la producción en masa, abarató bienes, expandió el comercio minorista y dio origen a la clase media y a nuevos roles administrativos.
De forma similar, en los años 80 surgió un temor generalizado con la llegada de las computadoras personales. En textos como Mujeres y computadoras (1996) se describía cómo las personas temían volverse esclavas de los aparatos. A pesar de esos miedos, la explosión de la PC, el internet y la nube no eliminó las profesiones, sino que las transformó digitalmente:
- Los escritores reemplazaron la máquina de escribir por laptops.
- Los diseñadores pasaron del papel a herramientas como Adobe Photoshop.
- Se generaron miles de nuevos puestos en el área de Tecnologías de la Información (TI).
Finalmente, el líder de IWG enfatiza que “es imposible detener el progreso”. Ante este panorama, Dixon recomienda a los jóvenes que ingresan al mundo laboral ser estratégicos, elegir sectores con proyección y capacitarse constantemente en herramientas tecnológicas como la IA, asegurando que, independientemente del cargo, la competencia digital será indispensable.
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