El pasado 19 de enero, la ciudad de Atenas fue el escenario del último adiós a la princesa Irene de Grecia, quien fue sepultada en la tierra que siempre consideró su verdadero hogar. Tras el anuncio oficial de su fallecimiento ocurrido el 15 de enero, se activaron una serie de actos solemnes de despedida que se llevaron a cabo entre Madrid y la capital griega, caracterizados por una atmósfera de respeto y la sobriedad que define a la Casa Real.
Las ceremonias de despedida iniciaron el 16 de enero con la instalación de una capilla ardiente en el Palacio de la Zarzuela, un evento estrictamente privado para el núcleo familiar. Posteriormente, el sábado 17, se realizó un responso en la catedral ortodoxa de Madrid, un acto con una fuerte carga simbólica que reflejó la profunda conexión espiritual de la princesa Irene con su religión de origen.

Finalmente, el lunes 19 de enero, los restos mortales de la princesa fueron inhumados en el cementerio de Tatoi, un lugar de descanso histórico para múltiples miembros de la familia real de Grecia.
La ausencia del rey emérito Juan Carlos I
Desde que se conocieron los detalles de las honras fúnebres, la Casa Real española notificó que el rey Juan Carlos I no participaría en ninguna de las ceremonias, ni en suelo español ni en el griego. Se informó que el exmonarca de 88 años, cuñado de la fallecida, habría seguido recomendaciones médicas que le desaconsejaban realizar viajes de larga distancia debido a su condición de salud actual, una justificación que buscaba evitar cualquier malentendido sobre su inasistencia.
Sin embargo, nuevos reportes han revelado información inesperada sobre su paradero durante esos días. Se ha confirmado que el 15 de enero, coincidiendo con la fecha en que se hizo pública la muerte de la princesa Irene, el emérito se encontraba en Ginebra, Suiza. Allí, Juan Carlos I participó en la celebración privada por el 74 cumpleaños del rey Fuad II de Egipto, un encuentro exclusivo al que asistieron diversas personalidades del entorno internacional y allegados.

En las fotografías que han trascendido del evento, se puede apreciar al rey emérito en una actitud relajada y vistiendo un atuendo deportivo, mientras posa junto a Sheikh Khalid Al Badr Mohammed Ahmed Al-Sabah, quien ostenta la presidencia de las Federaciones Asiáticas de Juegos Acuáticos en Kuwait. Dicha imagen, compartida por uno de los presentes, está fechada precisamente el 15 de enero, lo que ha generado nuevos comentarios sobre las actividades del exsoberano durante la semana del duelo familiar.
Según se detalla, la reunión tuvo lugar en un establecimiento de lujo denominado El bar de Berg. Es relevante señalar que en Ginebra reside actualmente la infanta Cristina, quien, a diferencia de su progenitor, sí se trasladó a España y posteriormente a Grecia para participar activamente en el sepelio de su tía.

Desde hace casi seis años, Juan Carlos I mantiene su residencia habitual en Abu Dabi, y por el momento no existen indicios de un retorno definitivo a España. No obstante, en épocas recientes ha efectuado viajes puntuales a territorio español, motivado principalmente por las regatas en Sanxenxo o para estar presente en eventos familiares de relevancia, como fue la entrega del Toisón de Oro a la reina Sofía el pasado 6 de diciembre o la celebración por la mayoría de edad de la princesa Leonor en 2023.
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