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Cuatro palestinos mueren en ataque cerca de cementerio en Gaza

Un nuevo episodio de violencia ha sacudido el norte de la Franja de Gaza, específicamente en las inmediaciones del cementerio Al Batsh, situado en el barrio de Al Tufá. De acuerdo con informes oficiales, un ataque de las fuerzas israelíes provocó la muerte de al menos cuatro ciudadanos palestinos y dejó a otras tres personas con heridas de diversa consideración. Este hecho ocurre en un momento de extrema tensión, a pesar de que teóricamente rige una tregua en la región.

Las víctimas fatales de este incidente fueron plenamente identificadas como Mahmud Ahmed Lulu, Abdulqader Abú Jader, Abdulkarim Ghubain y Yusef al Rifi. Tras el bombardeo, los cuerpos y los heridos fueron trasladados de urgencia al Hospital Baptista Al Ahli para recibir atención. Hasta el momento, el Ejército de Israel no ha emitido una postura oficial sobre esta operación, la cual se ejecutó en el marco de un alto el fuego vigente desde el 10 de octubre de 2025, pactado entre Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) como parte de una propuesta de paz estadounidense.

Paralelamente a los enfrentamientos, la situación sanitaria en el enclave ha alcanzado niveles desesperantes. Las autoridades de salud locales han denunciado que más de 20.000 habitantes de Gaza se encuentran en una lista de espera crítica, aguardando autorizaciones para salir al extranjero y recibir tratamientos médicos que ya no están disponibles en la zona. La destrucción de la infraestructura hospitalaria y la carencia absoluta de insumos básicos han agravado este panorama humanitario.

Según datos de agencias locales, la imposibilidad de cruzar las fronteras para acceder a cuidados especializados ya ha tenido consecuencias fatales: se contabilizan 1.268 fallecimientos de personas que murieron esperando un permiso de salida. Entre los sectores más vulnerables de esta crisis se encuentran unos 4.000 pacientes oncológicos y aproximadamente 4.500 niños, quienes requieren intervenciones urgentes que el sistema de salud gazatí ya no puede proveer.

Balance de víctimas tras el acuerdo de tregua

Desde que se implementó el cese de hostilidades el pasado lunes, las cifras de violencia no se han detenido. Los registros indican que en este breve periodo se han sumado 486 muertes y 1.341 personas heridas debido a diversas acciones bélicas. Asimismo, tras el repliegue de tropas israelíes de ciertas zonas, se han recuperado 714 cadáveres en áreas que estuvieron previamente ocupadas, lo que incrementa el balance de la tragedia en el territorio.

Haciendo un recuento global desde que se reiniciaron las hostilidades el 7 de octubre de 2023, el impacto humano es devastador. Las autoridades de Gaza elevan el total de fallecidos a 71.660, mientras que la cifra de ciudadanos heridos alcanza los 171.419. Estas estadísticas reflejan la magnitud de un conflicto que ha diezmado la capacidad operativa de los centros de salud, los cuales han perdido edificios enteros y equipos esenciales para la supervivencia de la población.

Respecto a la movilidad fronteriza, el control del paso de Rafá sigue siendo un punto de conflicto mayor. Desde que el Ejército de Israel clausuró este acceso hacia Egipto en mayo de 2024, solo 3.100 pacientes han logrado salir de la Franja. La clausura prolongada ha saturado los hospitales locales, como el Hospital Baptista Al Ahli, que opera al límite de sus posibilidades para tratar de estabilizar a quienes ingresan por heridas de guerra o enfermedades crónicas desatendidas.

Recientemente, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, mencionó una apertura «limitada» de este paso fronterizo, siguiendo las directrices del plan de paz impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Esta medida, sin embargo, se vio condicionada a la recuperación de un cuerpo de origen israelí que figuraba en los listados oficiales, entrega que se habría concretado durante el transcurso del lunes pasado.

Deterioro constante de la asistencia médica

La persistencia de bombardeos, como el ocurrido cerca del cementerio Al Batsh, pone en evidencia la fragilidad del statu quo actual. Las organizaciones sanitarias insisten en que, sin corredores humanitarios efectivos y un flujo constante de medicinas, la cifra de muertes por causas evitables seguirá subiendo. La falta de acceso para los 4.500 menores que esperan tratamiento fuera de Gaza es una de las mayores preocupaciones de los organismos internacionales en este momento.

Finalmente, los informes subrayan que la seguridad y el bienestar en la Franja de Gaza dependen de un cumplimiento real del alto el fuego y de la voluntad política para permitir que los suministros médicos lleguen a quienes más lo necesitan. Mientras tanto, el personal del Hospital Baptista Al Ahli y otros centros remanentes continúan trabajando en un entorno de escasez y peligro constante, a la espera de una solución definitiva que detenga el incremento de víctimas civiles.

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