La relación entre la monarquía del Reino Unido y el panorama político de Estados Unidos ha experimentado un nuevo episodio de tensión. Esto ocurre tras las recientes declaraciones del expresidente Donald Trump acerca del desempeño de la OTAN durante el conflicto armado en Afganistán. El príncipe Harry no guardó silencio y emitió una respuesta contundente ante las posturas manifestadas por el líder estadounidense.
Durante una intervención en la cadena Fox News, Trump puso en duda el nivel de compromiso que mostraron las naciones aliadas tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. Estas palabras provocaron una reacción de molestia inmediata en suelo británico, donde diversos sectores consideraron las afirmaciones como un agravio hacia los aliados de la OTAN, afectando tanto a las instituciones gubernamentales como al sentir de la población civil.
Las réplicas desde Londres fueron inmediatas. El primer ministro británico, Sir Keir Starmer, calificó los comentarios de Donald Trump como “insultantes y francamente atroces” y resaltó el valor y la entrega de las fuerzas armadas británicas en dicha contienda. En este escenario, el duque de Sussex decidió manifestarse mediante un comunicado entregado a la BBC, fundamentando su postura en su propia vivencia como combatiente en el terreno.
La perspectiva del duque de Sussex sobre la guerra
El mensaje emitido por el príncipe Harry tuvo una carga profundamente emocional, basándose en su trayectoria como militar que cumplió dos misiones en territorio afgano. El hijo del rey Carlos III expresó lo siguiente de forma textual:
“Serví allí. Hice amigos para toda la vida allí. Y perdí amigos allí”.
Asimismo, Harry puso sobre la mesa datos estadísticos dolorosos, recordando que el Reino Unido lamentó el fallecimiento de 457 soldados a lo largo del conflicto. Hizo un especial énfasis en las consecuencias humanas para los hogares británicos al declarar:
“Miles de vidas cambiaron para siempre. Madres y padres enterraron a sus hijos. Niños se quedaron sin sus padres. Las familias cargan con las consecuencias”.

Pese a la firmeza de su comunicado a través de la BBC, el duque de Sussex procuró no entrar en descalificaciones personales directas contra Donald Trump. El enfoque de Harry se centró en subrayar que “esos sacrificios merecen ser mencionados con sinceridad y respeto”, abogando por la defensa de los valores diplomáticos y la paz internacional.
Antecedentes de la disputa con Donald Trump
Este no es el primer roce entre ambas figuras. Hace un año, el mandatario estadounidense generó controversia al referirse a la situación migratoria del príncipe. Trump señaló que no procedería con la expulsión de Harry, aun si se comprobaba que este omitió detalles sobre el uso de sustancias en su formulario de visado, un tema que el propio príncipe admitió en su libro autobiográfico En la sombra.
“Le dejaré en paz”
Así lo manifestó Trump en aquel entonces, aunque aprovechó para criticar a Meghan Markle, a quien tachó de “terrible” y añadió que el príncipe “ya tiene suficientes problemas con su mujer”.

La controversia sobre la validez del visado de Harry sigue vigente por la presión de la Heritage Foundation, mientras que la administración liderada por Joe Biden prefirió mantener en secreto el expediente. Durante su campaña, Trump volvió a sugerir la posibilidad de invalidar el permiso de residencia del príncipe si se detectaban irregularidades, lo que generó rumores sobre un posible temor del duque de Sussex a ser deportado tras el regreso del republicano a la Casa Blanca.
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