Desde el municipio de Tumaco, Nariño, el primer mandatario colombiano, Gustavo Petro, ofreció detalles trascendentales sobre la agenda que sostendrá con su homólogo estadounidense, Donald Trump. El encuentro, programado para el próximo 3 de febrero en la Casa Blanca, marcará un hito en las relaciones bilaterales, centrando la atención en un cambio de paradigma respecto a la política de drogas y la sustitución de cultivos ilícitos.
Durante su pronunciamiento, el presidente enfatizó que su propuesta para Washington dista de las estrategias militares convencionales. En lugar de centrarse en la erradicación forzosa o el uso de la fuerza contra la población, el enfoque de su administración prioriza la transformación productiva de los territorios afectados por la siembra de coca.

Petro fue enfático al describir la naturaleza de su futura conversación con Donald Trump. Según el jefe de Estado, el objetivo no es solicitar armamento, sino proponer una intervención ambiental y social a gran escala que reemplace la economía ilegal.
“Yo quiero llegar el 3 de febrero allá a la reunión con Trump no para hablar de misiles —ya él ha visto lo que produce—, no para hablar de misiles. Quiero ir a hablar de bombardear. Pero no a seres humanos, sino la tierra con semillas”

Este planteamiento, expuesto ante las comunidades y líderes sociales de Nariño, busca fortalecer los planes de sustitución de economías ilegales mediante criterios técnicos rigurosos. El mandatario insistió en que esta estrategia debe contar con una supervisión externa que garantice la transparencia y efectividad de los procesos territoriales.
Verificación científica y compromiso estatal
En su discurso, Gustavo Petro subrayó la necesidad de implementar mecanismos de control que no dependan exclusivamente de burocracias estatales. El mandatario sugirió la creación de una instancia de monitoreo independiente y de carácter científico que valide los resultados de la política de sustitución.
“Bombas de semillas vitales y claro que creen que no se puede, veamos la instancia de verificación independiente al gobierno, científica, no la de los señores que se ganan un sueldo y pintan un cuadro como en las Naciones Unidas”
Asimismo, hizo un llamado a la responsabilidad compartida y al cumplimiento de lo pactado entre las comunidades y el Estado colombiano. Para el mandatario, la credibilidad del país en el escenario internacional depende de la veracidad de sus avances. “No, tiene que ser científica, que ellos estén, que nosotros estemos. Científica que nos diga si hemos traicionado nuestra palabra. Ojo con lo que voy a decir porque la palabra tiene valor y poder”, puntualizó ante la audiencia.
Advirtió además sobre las implicaciones de no cumplir los acuerdos establecidos. Según explicó, si el Gobierno o las comunidades faltan a su compromiso, la contraparte internacional podría tomar la iniciativa. “Si ustedes dicen sí, y yo digo sí como gobierno, como representante de este país, y resulta que no es sí, sino no, ellos toman la iniciativa, porque traicionamos nuestra palabra y ahora no se puede jugar; yo he adelantado un tiempo llamémoslo así”, sentenció.
Preparativos diplomáticos de alto nivel
Mientras el presidente socializa estas propuestas, el Ministerio de Relaciones Exteriores trabaja intensamente en los aspectos logísticos de la visita a Washington. La Cancillería ha mantenido diálogos constantes para asegurar que la agenda refleje los intereses mutuos de ambas naciones.

En este contexto, se confirmó que el pasado 23 de enero, la canciller colombiana, Rosa Yolanda Villavicencio Mapy, sostuvo una comunicación telefónica con el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio. El objetivo primordial de esta charla fue coordinar los pormenores de la cita del 3 de febrero de 2026.
Según la información oficial, ambos funcionarios ratificaron la voluntad de sus respectivos gobiernos para que el diálogo presidencial sea fructífero. Se detalló que se le otorgarán a Gustavo Petro todas las garantías correspondientes a su estatus de jefe de Estado durante su estadía en territorio estadounidense.
Finalmente, la agenda bilateral abordará los siguientes puntos críticos:
- Lucha integral contra el crimen organizado transnacional, con especial énfasis en las zonas fronterizas.
- Evaluación de los desafíos en materia de seguridad regional.
- Identificación de nuevas oportunidades económicas conjuntas.
La comunicación entre la canciller Villavicencio Mapy y el secretario Marco Rubio fue calificada como “muy positiva”, sentando las bases para lo que se espera sea una reunión exitosa en la capital estadounidense.
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