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Irán amenaza con guerra total ante posible ofensiva de EE.UU.

Tras la violenta represión ejecutada por el régimen de los ayatolás que se ha cobrado miles de vidas, un alto representante de Irán ha lanzado una severa advertencia: cualquier agresión militar contra su territorio será interpretada como una “guerra total”. Esta declaración incrementa drásticamente la tensión internacional, coincidiendo con la aproximación del portaaviones USS Abraham Lincoln y su respectivo grupo de combate a las costas de Medio Oriente, mientras las fuerzas de Teherán se declaran en “máxima alerta”.

Teherán advierte una respuesta sin precedentes

“Esperamos que este despliegue militar no tenga como objetivo una confrontación real, pero nuestro ejército está preparado para el peor de los casos. Por eso todo está en alerta máxima en Irán”, manifestó un funcionario del gobierno iraní que solicitó reserva de su identidad. La fuente subrayó la magnitud de su capacidad de reacción:

“Esta vez trataremos cualquier ataque —limitado, ilimitado, quirúrgico, cinético, como quiera que lo llamen— como una guerra total contra nosotros, y responderemos de la manera más dura posible para resolver esto».

En sintonía con estas declaraciones, Majid Mousavi, comandante de la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria Islámica, aseguró este sábado que el país contestará a las advertencias de Donald Trump directamente en el campo de batalla. Mousavi, quien lidera el programa de misiles balísticos, señaló que tras el anuncio del envío de una flota estadounidense masiva, el mandatario norteamericano debe tener certeza de que la respuesta será contundente.

Por su parte, Esmail Kowsari, exgeneral de la Guardia Revolucionaria y actual integrante de la Comisión de Seguridad Nacional, recalcó que si Estados Unidos inicia una agresión, la réplica será definitiva. “Si los enemigos cometen un acto agresivo, recibirán una respuesta letal y disuasoria, y las bases estadounidenses en la región serán uno de los principales objetivos», advirtió el parlamentario.

El comandante de la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, Majid Mousavi (Europa Press/Contacto/Iranian Army Office)

Movilización militar de Washington

El presidente Trump comunicó a los medios que su administración sigue de cerca los acontecimientos en la nación persa y ha ordenado el desplazamiento de una flota de guerra. Aunque precisó que su intención no es el uso de la fuerza, enfatizó que su gobierno está listo para intervenir si persiste la violencia hacia los manifestantes. El contingente militar, liderado por el USS Abraham Lincoln y acompañado por tres destructores, sumará aproximadamente 5.700 efectivos a las tropas estadounidenses desplegadas actualmente.

La flota inició su trayecto desde el mar de China Meridional, atravesando el océano Índico para integrarse a las unidades situadas en el golfo Pérsico y Baréin. El objetivo de esta maniobra es presionar para detener la represión contra civiles y disuadir acciones contra intereses de EE.UU.. Trump reiteró que la flota “está en camino” y, aunque busca evitar una confrontación, advirtió que cualquier escalada podría provocar una intervención militar de gran magnitud.

El tono oficial en Teherán se ha endurecido notablemente. El general Mohammad Pakpour, comandante de la Guardia Revolucionaria, declaró en televisión que sus tropas tienen “el dedo en el gatillo” y están listas para ejecutar las directrices del líder supremo, el ayatollah Ali Khamenei. Pakpour advirtió a Israel y Estados Unidos que no cometan errores de cálculo, instándoles a recordar la “guerra de 12 días” para evitar un desenlace más trágico.

EEUU desplegó su poderoso portaaviones USS Abraham Lincoln, cerca de la costa iraní (REUTERS/Mike Blake)

Impacto de la crisis interna y cifras de víctimas

El general Ali Abdollahi Aliabadi, jefe del estado mayor conjunto de Irán, sentenció que ante un ataque, “todos los intereses, bases y centros de influencia estadounidenses serían objetivos legítimos”. No obstante, las autoridades de Teherán sostienen que la mayoría de las bajas en los disturbios internos son producto de actos terroristas instigados desde el exterior.

La crisis actual se intensificó tras las protestas masivas de finales de diciembre, motivadas por el colapso económico y la fuerte devaluación de la moneda. Este movimiento civil desafió la autoridad de los ayatolás debido a la inflación y el desempleo, lo que derivó en una severa represión, bloqueos de internet y arrestos masivos.

Manifestantes iraníes queman una foto del ayatolá Ali Khamenei (REUTERS/Claudia Greco)

Los balances sobre la pérdida de vidas humanas presentan discrepancias significativas. Oficialmente, el régimen iraní admite 3.117 fallecidos. Sin embargo, entidades internacionales de derechos humanos reportan datos más alarmantes:

  • Iran Human Rights ha confirmado al menos 3.428 muertes.
  • La Human Rights Activists News Agency (HRANA) registra 4.902 muertos y 26.541 detenidos.
  • Activistas independientes elevan la cifra de decesos a más de 5.000 y los arrestos a más de 27.600.
  • Grupos civiles sugieren que la cifra real podría exceder los 20.000 muertos, aunque el bloqueo digital impide una auditoría precisa.

La región permanece en un estado de alerta crítica. Trump advirtió desde el Air Force One que cualquier agravamiento de la situación será respondido por Estados Unidos, afirmando que una posible acción militar haría que los operativos del año anterior contra instalaciones nucleares en Irán parezcan menores en comparación.

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