La Santa Sede ha manifestado su postura oficial frente a la propuesta dirigida al Papa León XIV para integrar la Junta de la Paz para la Franja de Gaza. En este sentido, se ha enfatizado que, de concretarse su participación, la contribución del Vaticano no contemplará ningún tipo de recurso económico. El cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, detalló que la institución analiza con prudencia esta invitación y estudia pormenorizadamente sus repercusiones antes de emitir un pronunciamiento definitivo.
En el marco de la conmemoración del 25.º aniversario del Observatorio del Pensamiento Independiente, Parolin confirmó ante los medios que el ofrecimiento del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, fue entregado formalmente. Asimismo, indicó que naciones como Italia también se encuentran sopesando su ingreso a este organismo internacional, una determinación que cada país debe tomar de forma autónoma.
Declaraciones de la Secretaría de Estado
Sobre el análisis de la propuesta, el cardenal Parolin expresó lo siguiente:
«El Papa ha recibido la invitación de Trump, al igual que otros países lo han hecho. Leí en los periódicos esta mañana que Italia está considerando sumarse también. Es un asunto que demanda un profundo examen»
.
El alto representante vaticano fue tajante al descartar cualquier apoyo monetario por parte de la Iglesia. Parolin justificó esta negativa argumentando las limitaciones propias de la institución en comparación con los Estados soberanos tradicionales:
«Simplemente no estamos en condiciones de hacerlo. Nuestra situación difiere de la de otros estados, por lo que será una consideración diferente»
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Condiciones de membresía y reconstrucción
De acuerdo con informes diplomáticos, el gobierno de Estados Unidos comunicó a los potenciales integrantes que la permanencia definitiva en la Junta de Paz requiere una inversión de 1.000 millones de dólares (alrededor de 860 millones de euros). Estos fondos tendrían como objetivo financiar la reconstrucción de la Franja de Gaza tras las operaciones militares israelíes iniciadas en respuesta a los ataques ocurridos el 7 de octubre de 2023.
No obstante, fuentes vinculadas a la administración estadounidense han aclarado que dicho desembolso no es un requisito obligatorio para todas las formas de adhesión. Según el estatuto de creación del organismo, quienes aporten los mil millones de dólares obtendrán la membresía permanente, mientras que los actores que opten por no realizar el pago podrán participar en calidad de miembros por un lapso no mayor a tres años.
Esta iniciativa ha abierto un debate sobre la cooperación internacional en zonas de conflicto. Tanto la Santa Sede como el gobierno estadounidense coinciden en que cada participante debe evaluar su propia capacidad de respuesta bajo distintos formatos de colaboración. Mientras el Papa León XIV y su equipo de asesores examinan los alcances de unirse al consejo, se ha recalcado que cualquier decisión respetará la naturaleza única del Vaticano.
Finalmente, sectores diplomáticos de la Santa Sede han recordado que una posible intervención en este foro debe estar alineada con los principios de neutralidad y mediación que han marcado la trayectoria internacional de la Iglesia. La estrategia de Donald Trump busca involucrar a líderes globales en la pacificación de una región sumida en una grave crisis humanitaria, aunque el rol final de la Santa Sede y los países europeos sigue en etapa de deliberación.
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