El desembanque y dragado del Rio Guayas, fue un tema político que se lo desarrollo como si fuera un problema aislado y desconectado de la geomorfología de todas sus 7 subcuencas y sus múltiples afluentes.
Quizás el lector casual desconoce que la “Cuenca del Guayas” que, si bien es cierto que nace por la confluencia de los ríos Daule y Babahoyo, tiene una extensión de 53.299 km2 y desemboca en las provincias de Guayas, Santa Elena, Manabí, Los Ríos, Cotopaxi, Tungurahua, Chimborazo, Bolivar y Cañar; es una de las más grandes riquezas con que cuenta Ecuador para fortalecer las exportaciones por el puerto principal de la mayor cuenca fluvial de la costa del pacifico.
A su desembocadura forma un estuario hacia la zona este de la provincia y junto con el estero salado forma el llamado Golfo de Guayaquil. En efecto debido a la sedimentación proveniente de la llamada cuenca alta, su profundidad en el canal marítimo de navegabilidad va disminuyendo con el paso de los años, y siempre ha sido una preocupación el mantener la profundidad del rio a unos 12.5 metros en sus 91,35 km de canal marítimo.
Uno de los más graves errores del gobierno de Lucio Gutiérrez fue disponer que todos los recursos de autogestión del CEDEGE se destinen al fideicomiso del proyecto de múltiple propósito Baba que nunca funciono, dejando perder a los mejores profesionales de la ingeniería que el país contaba en ese entonces, sin embargo, hoy 15/09/2023 seguimos insistiendo que El gran proyecto de interconexión para la Cuenca baja del Guayas, con sus 7 subcuencas ubicadas entre 8 provincias: Los Ríos-Guayas-Cotopaxi-Bolívar-Manabí-Cañar-Chimborazo y Santo Domingo, es una obra de suprema importancia que el próximo gobierno debe con total firmeza financiarlo.
La triste historia política del país sobre este tema, evidencio que estas obras hidráulicas superiores tienen que ser diseñadas y construidas por empresas de solvente reputación internacional para que cesen estos estorbos políticos. Es una obra que demanda la construcción de múltiples obras interconectadas y que eficazmente puedan ser aprovechadas sus grandes variaciones altimétrica en toda su superficie que fluctúan así: el 28% de superficie total fluctúa entre 0 hasta 40 msnm (Cuenca Baja); el 41.2% ondulado entre los 40 hasta 200 msnm; el 13.3% montañoso entre los 200 hasta los 800 msnm y el 16.7% área Andina sobre los 800 msnm. No obstante, el arrastre de sedimentos y la enorme carga total de material pétreo, arenas, limo y arcillas erosionados, provienen de mayores elevaciones y variadas fuentes; por ello hablar irresponsablemente de solo dragar el islote del Palmar es una irresponsabilidad maloliente.
Todas las autoridades pasadas y presentes de la prefectura no SON TECNICOS SINO POLITICOS, y como tales han apuntado en contratar a como dé lugar algo que no es lo que nosotros sabemos lo que el Rio necesita realmente. Ellos insisten en dragar una parte del río Guayas, que es el área de los alrededores del islote El Palmar, ignorando las consecuencias palpables del verdadero origen de las sedimentaciones sin importarles las zonas inundables vecinas. La licitación y contratación para una parte del río Guayas era una muerte anunciada y ahora está en manos de la nueva autoridad frente a la prefectura, en fin, aun así, insistimos que, si lo contratado es cumplido a cabalidad, solo contempla el dragado de 700 hectáreas de los alrededores del islote El Palmar, que van desde los puentes de Guayaquil-Samborondón y de Samborondón-Durán, riberas de la urbanización La Puntilla y riberas de Guayaquil y Durán hasta los pilotes de la Aerovía.
Un completo dragado del Rio Guayas interconectando sus 7 subcuencas, podría minimizar significativamente las inundaciones constantes de muchas zonas agrícolas y ganaderas y fácilmente recuperar y mantener su biodiversidad y por añadidura, recuperar su original profundidad de navegabilidad lo que levantaría el comercio marítimo sin lugar a duda.
La Cuenca del Guayas demanda un manejo integrando sus 7 subcuencas, y es una inversión que tiene que ser administrada técnica y profesionalmente; En fin, existen obras similares ya en operación en otras Cuencas Hidrográficas entre las que puedo mencionar: Cuenca del Rio Misisipi en USA; Cuenca del Rio Volga en Rusia; Cuenca del Rio Nilo en Egipto; de hecho, lo actualmente contratado pretendiendo dragar el Rio Guayas como solución a los problemas de sedimentación de la Cuenca, es una ignominia que no debe ser tolerada pues pretende desconocer el origen real a nuestros problemas.
En Conclusión, un contrato de esta naturaleza no solo estaría compuesto por represas y obras hidráulicas sino que vendría de la mano con un proceso de reforestación tan necesario para para preservar el medio ambiente, por todo lo arriba mencionado, tiene que ser responsabilidad de la máxima autoridad política velar por los intereses del país y lo más ético y moralmente justo es primeramente buscar una financiación correcta y convocar a través de una licitación pública Internacional la participación de las mejores empresas especializadas en estos menesteres. Hagamos en el próximo Gobierno las cosas bien y de manera correcta. Es la hora de solucionar el lastre de problemas tales como el alto costo social, económico, ambiental y de salud que venimos arrastrando irresponsablemente en el tiempo.
Respetuosamente
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- 22 de enero de 2026
Pedro Álava: Manejo de la Cuenca del Guayas
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