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Guía contra la variante AH3N2: Recomendaciones clave de la OMS

En el transcurso de los periodos recientes, los diagnósticos de influenza y otros patógenos respiratorios han mostrado una tendencia al alza, perjudicando el bienestar de miles de ciudadanos a nivel global. Esta información fue ratificada por el titular de la Unidad de Amenazas Respiratorias Globales del Departamento de Gestión de Amenazas Epidémicas y Pandémicas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En el marco de un encuentro internacional celebrado en Ginebra el pasado mes de diciembre, se expuso que el ciclo correspondiente al 2025 ha estado marcado por la irrupción y el progreso de un innovador subgrupo genético perteneciente al virus AH3N2.

Esta nueva mutación, denominada técnicamente como J.2.4.1 o subclado K, tuvo su primer registro oficial en agosto del año anterior en los territorios de Australia y Nueva Zelanda. Desde aquel reporte inicial, el virus ha logrado expandirse y ser identificado en más de 30 países alrededor del mundo.

Influenza AH3N2: Un virus con evolución genética

La doctora Wenqing Zhang, especialista que participó en la mencionada conferencia, aclaró que, si bien los indicadores epidemiológicos de la actualidad no muestran un incremento drástico en la severidad de la enfermedad, sí se ha detectado una mutación que evidencia una evolución sustancial en la estructura del virus.

Debido a esto, el organismo internacional mantiene un monitoreo permanente para determinar el impacto de estas variaciones en la salud pública. Estas acciones permiten formular las directrices precisas para la elaboración de la vacuna, la cual debe suministrarse dos veces por año. Es importante señalar que esta variante específica no se encuentra incluida en la composición de las vacunas fabricadas recientemente para la temporada de gripe en el hemisferio norte.

A pesar de esta circunstancia, las autoridades sanitarias instan a los ciudadanos a no interrumpir la aplicación de la dosis estacional. El objetivo primordial sigue siendo garantizar la protección contra manifestaciones graves de la patología y mitigar las posibilidades de hospitalización.

Vacunación contra la influenza. (especial)

¿Cómo reducir el riesgo de contagio?

Existen diversos mecanismos para aminorar las probabilidades de contraer el virus; no obstante, la vacunación permanece como la estrategia fundamental para robustecer las defensas del organismo. Esta recomendación es vital incluso ante la aparición de cepas que presentan deriva genética, enfocándose con mayor énfasis en los grupos de población que presentan un alto riesgo.

La OMS presentó recientemente cifras estimadas sobre la efectividad de la inmunización actual frente a la nueva variante, tomando como referencia estudios preliminares desarrollados en el Reino Unido. Los análisis determinaron que la vacuna posee una eficacia del 75% para prevenir cuadros clínicos graves y hospitalizaciones en infantes, mientras que en la población adulta la efectividad alcanza un 35%.

“Se recomiendan firmemente la planificación anticipada y los esfuerzos de preparación, incluida la promoción de la vacunación y el fortalecimiento de la preparación de los sistemas de salud”

Así lo manifestó la doctora Zhang, quien además hizo un llamado a las naciones para que refuercen sus protocolos de diagnóstico de laboratorio. También enfatizó la importancia de mantener una vigilancia constante sobre las enfermedades de tipo respiratorio durante todo el año, instando a los países a integrarse activamente en la red de vigilancia de la OMS.

Dicha plataforma de monitoreo internacional cuenta con la colaboración de centros especializados en influenza distribuidos en 130 naciones, además de contar con el soporte técnico de una docena de laboratorios de referencia a nivel mundial.

Fuente: Infobae

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