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Grave choque de trenes en Córdoba deja 500 personas afectadas

A pesar de la ambiciosa renovación de la infraestructura ferroviaria en la zona de Adamuz, la cual contó con una inversión reciente de 700 millones de euros, se registró un siniestro de proporciones considerables. Según los reportes emitidos por el Ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, el descarrilamiento de una unidad de la operadora Iryo, que cubría el trayecto Málaga-Madrid, provocó la invasión del carril contrario y el posterior choque con un tren Alvia. La emergencia ocurrió alrededor de las 19:45 en el municipio de Adamuz, situado en la provincia de Córdoba, dejando un saldo de 500 personas afectadas.

De acuerdo con el desglose de los hechos, la crisis se originó cuando tres vagones del convoy de Iryo, en el que viajaban aproximadamente 300 pasajeros, se salieron de los rieles y cruzaron hacia la vía opuesta. En ese instante, circulaba por dicho tramo el tren Alvia 2384, el cual realizaba la ruta Madrid-Huelva con 200 pasajeros a bordo. Como consecuencia del impacto, los dos primeros vagones de la formación de Alvia se precipitaron por un terraplén de cuatro metros de altura, factor que incrementó la complejidad de las labores de auxilio y evacuación en la zona del desastre.

Un suceso calificado como atípico

Desde el centro de gestión de Adif en Madrid, Óscar Puente señaló que todavía no se han determinado las causas exactas del incidente y manifestó su desconcierto ante las circunstancias del mismo. El funcionario resaltó que el área donde sucedió la colisión es una recta, carente de curvas peligrosas o condiciones de riesgo evidente. Asimismo, destacó que tanto las vías como el material rodante de Iryo se encontraban en condiciones óptimas. Expertos del Ministerio han catalogado el evento como “tremendamente extraño”, subrayando que el tren afectado tenía menos de cuatro años de antigüedad y que el mantenimiento de la vía se completó el pasado mes de mayo.

Respecto a la ocupación de las unidades más afectadas, el ministro Puente precisó que en el primer vagón del Alvia se encontraban 37 pasajeros, mientras que en el segundo viajaban 16 personas. El resto de los usuarios se hallaba en coches que no sufrieron la caída por el desnivel. Las cifras globales confirmadas por los organismos oficiales contabilizan a 500 personas involucradas, sumando a los pasajeros y a las tripulaciones de ambas empresas ferroviarias.

Tras el descarrilamiento del tren de Iryo y la invasión de la vía, la colisión frontal-lateral provocó que los primeros compartimentos del tren de Renfe perdieran estabilidad y cayeran al vacío. Esta situación activó una movilización masiva y urgente de los cuerpos de emergencia, especialistas de Adif y brigadas sanitarias, quienes se desplazaron al sitio para brindar atención inmediata a los afectados.

Investigación en curso

Las indagaciones actuales buscan descifrar por qué un tren moderno descarriló en un tramo recto y rehabilitado hace pocas semanas, condiciones que se consideran inusuales en la siniestralidad ferroviaria española. Peritos de Renfe, Iryo y técnicos de Adif trabajan de manera conjunta para establecer si el origen del accidente radica en una falla técnica, un error humano o la intervención de algún factor externo imprevisto.

Aunque los detalles específicos sobre las lesiones de todos los involucrados siguen en procesamiento, las tareas de rescate se extendieron durante toda la madrugada. Se dispuso de operativos especiales para el traslado de heridos a centros hospitalarios cercanos y se activaron servicios de apoyo psicológico para los pasajeros y sus familiares. Este suceso ha provocado una severa interrupción en el tráfico ferroviario del sur del país, afectando principalmente las rutas de alta velocidad entre Andalucía y el centro de la península.

En el centro operativo de Madrid, las autoridades han monitoreado minuto a minuto la situación, analizando la información técnica extraída de los registradores de eventos o cajas negras de ambos trenes. Respecto a la perplejidad de los especialistas, Óscar Puente declaró lo siguiente:

“Realmente todos los expertos en materia ferroviaria que han estado aquí y que están en este centro y los que hemos podido consultar están tremendamente extrañados del accidente porque como les digo es muy raro”.

Los reportes preliminares enfatizan que la fuerte inversión en tecnología y la juventud de las flotas involucradas generan más dudas que certezas entre los peritos. No obstante, el Gobierno ha recalcado que la cooperación entre todas las partes será vital para esclarecer el caso y, en palabras del ministro, lograr “garantizar la seguridad ferroviaria en el futuro”.

En la actualidad, las prioridades se dividen entre la recuperación operativa de la infraestructura dañada y el acompañamiento integral a las víctimas. Los equipos técnicos permanecen en el lugar del siniestro realizando la reconstrucción minuciosa de la secuencia de los hechos, mientras los centros de coordinación mantienen la vigilancia sobre cada avance de la investigación técnica.

Fuente: Infobae

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