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Germán Daffunchio arremete contra Soda Stereo y revive histórica grieta

En el ecosistema del rock, las rivalidades históricas parecen ser un elemento imperecedero. Desde el emblemático enfrentamiento entre The Beatles y The Rolling Stones, hasta los debates locales que enfrentaron a los seguidores de Luis Alberto Spinetta con los de Charly García en los años setenta, las comparaciones han marcado el ritmo de la industria. Sin embargo, ninguna confrontación fue tan visceral como la que dividió aguas a mediados de los ochenta entre los fieles seguidores de Sumo y la creciente marea fanática de Soda Stereo, un duelo que planteaba la autenticidad frente a la estética pop.

Esa vieja grieta, que muchos consideraban parte del pasado, ha vuelto al centro de la escena debido a las recientes declaraciones de Germán Daffunchio. En una charla con el periodista Walter Queijeiro para el programa Marketing Registrado en Fox Sports, el actual líder de Las Pelotas y exintegrante de Sumo lanzó críticas directas hacia la banda que proyectó el rock latinoamericano a nivel global.

Durante la entrevista, Daffunchio cuestionó no solo la trascendencia musical del trío liderado por Gustavo Cerati, sino también el propósito detrás de su éxito masivo. En sus palabras:

“¿Qué es lo que se mide al final? ¿Cuánta guita generaron o qué efecto real tuvieron en la gente?”

“En la época de Sumo había dos lados. Uno era el de la cara bonita, el peinadito prolijo, que podría representar Soda Stereo; del otro lado estábamos nosotros. Éramos el opuesto, otra cosa”, opinó el líder de Las Pelotas en Fox Sports

Estas afirmaciones generaron una reacción inmediata en las plataformas digitales, despertando nuevamente el debate entre el espíritu «barrial» y el universo visual de Soda Stereo. El músico recordó que, durante los años en que Luca Prodan comandaba la escena, el panorama del rock argentino estaba claramente segmentado en dos posturas irreconciliables.

El guitarrista rememoró aquella época señalando:

“En la época de Sumo había dos lados. Uno era el de la cara bonita, el peinadito prolijo, que podría representar Soda Stereo; del otro lado estábamos nosotros. Éramos el opuesto, otra cosa”

. Según su perspectiva, la diferencia no era solo estética, sino de esencia y contexto.

Al profundizar en su postura, Daffunchio vinculó la expansión regional de bandas como Soda Stereo, Virus y Los Enanitos Verdes con una estrategia comercial diseñada para el mercado de Latinoamérica. A pesar de reconocer el fenómeno del “rock latino”, el músico calificó a las composiciones de esa corriente como “livianitas” y desconectadas de su realidad social.

“Ellos eran lindos, toda esa cuestión. Muy alejado de la realidad de donde veníamos nosotros”

, sentenció.

La crítica se tornó más severa cuando se refirió directamente a la obra del grupo de Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti:

“A mí nunca me gustó, me pareció siempre una porquería. Demasiado careta”

. No obstante, el líder de Las Pelotas hizo una distinción importante al referirse a la carrera solista de Gustavo Cerati, a la cual describió como “otra música, mucho más interesante”.

Para ilustrar las diferencias conceptuales entre ambas agrupaciones, Daffunchio comparó las líricas que dominaban la radio en aquel entonces.

“Mientras nosotros cantábamos ‘La rubia tarada, bronceada, aburrida, pregunta ¿por qué te pelaste?’, ellos cantaban ‘Oh, oh, oh, nada personal’”

, puntualizó para marcar la distancia entre el mensaje de Sumo y el de sus contemporáneos.

“Mientras nosotros cantábamos ‘La rubia tarada, bronceada, aburrida, pregunta ¿por qué te pelaste?’, ellos cantaban ‘Oh, oh, oh, nada personal’”, otro de los despectivos comentarios de Daffunchio

Como era previsible, las redes sociales se convirtieron en el campo de batalla de esta disputa. Los defensores de Soda Stereo no tardaron en reaccionar, destacando la complejidad sonora de álbumes como Dynamo o Canción Animal. Entre los comentarios más repetidos, los usuarios señalaron que calificar de liviano a un grupo con tal arquitectura musical es un error de apreciación técnica: “Daffunchio se quedó en 1984; se ve que nunca escuchó Dynamo o Canción Animal”.

En la vereda opuesta, los admiradores de la trayectoria de Daffunchio celebraron su honestidad. En la plataforma X, varios usuarios resaltaron la coherencia del músico, afirmando que “Germán dice lo que muchos piensan pero no se animan por miedo a la cancelación. Soda era una construcción estética, Sumo era la verdad”, logrando miles de interacciones con este argumento.

En última instancia, el debate reaviva una pregunta sobre el consumo cultural: ¿es necesario elegir un bando? Resulta tan contradictorio como dejar de apreciar “A Day in the Life” por ser fanático de los Stones. La riqueza del rock argentino reside precisamente en esa diversidad, permitiendo que coexistan obras maestras tan disímiles como Divididos por la felicidad de Sumo y el ya mencionado Canción Animal de Soda Stereo.

Fuente: Infobae

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