El Banco Central de Bolivia (BCB) dio a conocer este martes detalles críticos sobre las maniobras financieras realizadas durante el mandato del exmandatario Luis Arce. El ente emisor reveló que se ejecutaron operaciones vinculadas a las reservas de oro, entre ellas ventas a futuro concretadas en 2025, las cuales han generado compromisos pendientes por un total de 6,6 toneladas del metal, con un valor estimado de 921 millones de dólares.
El actual titular del BCB, David Espinoza, manifestó que el gobierno anterior, encabezado por Arce (2020-2025), utilizó estas ventas de oro a futuro como una vía para captar divisas de manera inmediata. Según la autoridad, estos fondos fueron utilizados prioritariamente para costear la importación de combustibles, dejando una pesada “herencia financiera” que ahora debe ser gestionada por las autoridades vigentes.
Desglose de las obligaciones en oro
Según el reporte oficial presentado por el BCB, entre los meses de abril y octubre de 2025 se formalizaron cuatro transacciones de venta a futuro que sumaron 9,6 toneladas de oro. De ese total, una parte correspondiente a 3 toneladas ya fue entregada, pero el saldo restante de 6,6 toneladas todavía debe ser honrado en tres etapas específicas:
- 4,3 toneladas en junio de 2026.
- 1,1 toneladas en agosto de 2026.
- 1,2 toneladas en octubre de 2026.
“Tenemos que, como herencia para nuestra administración, comprar 6,6 toneladas de oro hasta octubre”, puntualizó Espinoza al referirse a la presión que estas obligaciones ejercen sobre la actual directiva del banco.
Adicionalmente, el informe detectó movimientos financieros calificados como atípicos. Entre estos destacan compras de oro con pago anticipado por un valor de 1.914 millones de bolivianos, transacciones efectuadas con dos compañías distintas durante el periodo gubernamental previo.

La institución financiera boliviana subrayó que estos contratos están siendo sometidos a un riguroso análisis para verificar su legalidad y transparencia. Asimismo, se reportó un incidente ocurrido en octubre de 2025, cuando se enviaron 0,93 toneladas de oro al extranjero para procesos de refinación. Este cargamento fue retenido por complicaciones jurídicas en el país receptor, aunque el metal pudo retornar a las bóvedas del BCB en diciembre de ese año tras diversas gestiones técnicas y diplomáticas.
Hacia una nueva política de reservas
David Espinoza enfatizó que se realizarán todas las investigaciones necesarias sobre estos casos irregulares detectados, aplicando la normativa vigente para deducir responsabilidades. El funcionario aclaró que en la administración pasada se estableció la rutina de adquirir oro no con el fin de fortalecer las reservas internacionales, sino para liquidarlo de inmediato para financiar la gasolina y el diésel. La actual política del ente emisor busca erradicar esta práctica.
Por otro lado, la gestión del actual presidente Rodrigo Paz ha tomado medidas drásticas como la eliminación del subsidio a los combustibles. Con esta decisión, el Estado boliviano busca generar un ahorro diario de 10 millones de dólares en gastos de importación.
El diagnóstico del Banco Central también puso el foco en la alta exposición de los ahorros nacionales al metal precioso, puesto que el 85 % de las reservas del país dependen de este material. Esta proporción es la más elevada en toda la región, un hecho que las autoridades actuales describieron como “técnicamente inadecuada”.
Respecto a la ubicación de estos activos, solo 3,1 toneladas están resguardadas directamente en territorio boliviano bajo custodia inmediata. El resto de las reservas de oro se encuentran colocadas en entidades bancarias de Estados Unidos, Alemania y Suiza con el propósito de obtener rendimientos por intereses. Finalmente, se informó que las reservas internacionales netas (RIN) alcanzaron los 3.500 millones de dólares, superando el registro de 3.277 millones reportado el 2 de diciembre de 2025.
Fuente: Infobae