No data was found

Trump y Ahmed al Shara acuerdan defender derechos kurdos en Siria

El mandatario estadounidense, Donald Trump, y su homólogo sirio, Ahmed al Shara, entablaron este lunes una comunicación telefónica estratégica enfocada en la protección de los derechos de la minoría kurda y el fortalecimiento de las acciones conjuntas frente a la amenaza de Estado Islámico. Según un reporte emitido por la Presidencia de Siria, ambos líderes manifestaron su respaldo mutuo en estas áreas críticas de seguridad.

Durante la conversación, los gobernantes analizaron de cerca el panorama de seguridad actual en el territorio sirio, marcado por enfrentamientos registrados en días recientes. A pesar de que el pasado fin de semana se decretó un alto el fuego, cuya aplicación ha presentado irregularidades en diversas zonas, tanto Trump como Al Shara reiteraron su compromiso con la unidad nacional y el combate frontal a las organizaciones terroristas.

Ambas administraciones subrayaron la relevancia de salvaguardar la integridad territorial y la soberanía de la nación árabe. Washington y Damasco coincidieron en que es vital establecer una hoja de ruta común que reduzca las posibilidades de que células yihadistas vuelvan a operar en puntos geográficos disputados.

Compromiso con la población kurda

Uno de los puntos de mayor relevancia en el intercambio fue el estatus del pueblo kurdo. La oficina presidencial siria destacó que Donald Trump y Ahmed al Shara subrayaron la responsabilidad de asegurar el bienestar y los derechos de esta población

“en el marco del Estado sirio”

, un tema sensible en el noreste del país donde agrupaciones locales han mantenido una autonomía considerable de facto.

Miembros del ejército sirio se despliegan tras la retirada de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), en Tabqa, Siria. 18 enero 2026 (REUTERS/Karam al-Masri)

Frente al desafío persistente que representa el Estado Islámico, los mandatarios pactaron sostener la cooperación necesaria para neutralizar sus capacidades ofensivas. Aunque el grupo fue derrotado en términos de control territorial en el año 2019, aún conserva una presencia residual en áreas desérticas, desde donde ha reivindicado ataques esporádicos contra la población civil y fuerzas de seguridad.

La llamada también sirvió para delinear una visión compartida hacia una Siria fuerte y unificada. El objetivo expresado por los líderes es que el país pueda superar los desafíos internos y las presiones externas, abriendo una nueva etapa enfocada en la reconstrucción nacional y la estabilidad política definitiva.

Este acercamiento diplomático transcurre en paralelo a la definición de los términos de un acuerdo derivado del reciente cese al fuego. Entre las condiciones se contempla que, a cambio de detener la ofensiva del Ejército sirio en el noreste, la Administración Autónoma del Norte y del Este de Siria (AANES) y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) reconozcan la transferencia administrativa y militar de las gobernaciones de Deir Ezzor y Raqqa al Gobierno central.

Asimismo, el plan de normalización prevé que todas las instituciones civiles de la gobernación de Hasaka se integren formalmente en las estructuras administrativas del Estado sirio. Esta medida tiene como fin reducir la fragmentación institucional que ha prevalecido desde el estallido del conflicto armado.

De concretarse estos compromisos, se produciría una reconfiguración profunda del control territorial en una región estratégica que alberga importantes recursos agrícolas y energéticos, además de jugar un papel fundamental en la contención de los remanentes del terrorismo.

No obstante, la viabilidad de este proceso histórico dependerá de la aplicación efectiva del alto el fuego y de la capacidad de los actores involucrados para transformar los acuerdos políticos en mecanismos de gobernanza estables, en un contexto todavía marcado por la desconfianza y la persistencia de amenazas armadas.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER