Los principales responsables de las carteras de Economía y Finanzas de la zona euro (Eurogrupo) han expresado este lunes su confianza en que las vías de diálogo con Estados Unidos logren frenar una escalada comercial. Esto ocurre tras las recientes advertencias del presidente Donald Trump sobre la imposición de nuevos gravámenes a naciones europeas, ante lo cual la Unión Europea (UE) ha advertido que conserva todas sus cartas de respuesta comercial si dichas medidas se concretan.
«El mensaje para mí es claro: no nos dejaremos intimidar y permaneceremos unidos en solidaridad. Debe haber una respuesta europea unida, coordinada y también clara»
Esta fue la declaración del ministro alemán de Finanzas, Lars Klingbeil, previo al encuentro del Eurogrupo celebrado en Bruselas. El funcionario germano recalcó que el escenario global actual exige robustecer la cooperación entre los miembros para consolidar una Unión Europea «fuerte, capaz de actuar, soberana y segura de sí misma», en lo que describió como un «momento muy europeo» que demanda sincronía entre los socios.
Diversas alternativas de respuesta comercial
En cuanto a las amenazas arancelarias provenientes de Washington, Klingbeil enfatizó que la UE cuenta con «un amplio abanico de opciones» para reaccionar. No obstante, puntualizó que la prioridad inmediata del bloque sigue siendo «evitar una escalada» y apostar por el entendimiento con la Administración estadounidense.
Esta postura es respaldada por su homólogo francés, Roland Lescure, quien remarcó la «voluntad y la absoluta necesidad» de actuar «con firmeza y rapidez» si las advertencias comerciales de Trump entran en vigor. «No nos gustan los aranceles, y mucho menos que se utilicen como un arma geopolítica», señaló Lescure, describiendo las tácticas de Washington como «actos de coerción» que el continente debe evitar que se materialicen.
«Debemos ser más fuertes. Tenemos que ser capaces de demostrar que estamos dispuestos a utilizar todos los instrumentos de los que disponemos, ya sean aranceles, acuerdos comerciales o medidas anticoerción»
Por otro lado, el ministro de Finanzas de Portugal advirtió que la tensión actual supera el ámbito meramente comercial, al estar involucrada «la soberanía de un Estado miembro de la Unión Europea», refiriéndose al caso de Groenlandia. Para el representante luso, esto coloca la defensa europea en un nivel superior a conflictos anteriores.
«Estamos preparados para actuar conjuntamente y para evaluar las distintas hipótesis, teniendo en cuenta que esta es una línea roja que la Unión no puede dejar pasar», afirmó el ministro portugués, recordando que el paquete de represalias diseñado el año pasado sigue vigente como recurso de respaldo.
Críticas de Países Bajos y postura de Bruselas
Desde Países Bajos, el ministro Eelco Heinen calificó de «innecesarias» e «irresponsables» las amenazas de la Casa Blanca contra los ocho países participantes en maniobras militares en Groenlandia: Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia. Heinen insistió en la importancia de «desescalar» y utilizar «el tiempo por delante» para buscar un acuerdo.
Asimismo, el comisario económico Valdis Dombrovskis confirmó que ninguna vía de represalia ha sido excluida, aunque evitó dar detalles específicos mientras continúan las «intensas consultas» entre los líderes de la Unión. Al ser consultado sobre el posible uso de aranceles que afecten a 93.000 millones de euros en importaciones estadounidenses y el mecanismo anticoerción, fue rotundo: «Actualmente no hay nada fuera de la mesa».
Finalmente, se recordó que los Veintisiete mantuvieron una reunión técnica de embajadores el domingo para analizar las herramientas de respuesta. Aunque no hubo conclusiones cerradas, impera el consenso de priorizar la diplomacia para rebajar la tensión. La UE mantiene pausados los aranceles del pulso comercial anterior hasta el 6 de febrero; sin embargo, si no se extiende dicha suspensión, las medidas sobre los 93.000 millones de euros entrarán en vigor el próximo 7 de enero.
Fuente: Infobae