En una emotiva y firme declaración difundida a través de sus plataformas digitales, Miguel Uribe Londoño, ex precandidato presidencial por el Centro Democrático, se pronunció el pasado domingo 18 de enero de 2026 respecto al asesinato de su hijo, el senador y también aspirante a la presidencia, Miguel Uribe Turbay. El dirigente político de 73 años inició su mensaje con una advertencia contundente que resuena en el clima político actual:
“El magnicidio de mi amado hijo, no quedará impune”
. Con estas palabras, Uribe Londoño planteó la imperiosa necesidad de una reforma en la justicia del país, el cual continúa siendo golpeado por estructuras violentas.
Durante su intervención, el líder político enfatizó que la mejor manera de “honrar su legado, es ganar en las urnas para vivir sin extorsión y con seguridad para su trabajo, su salud y su educación”. Asimismo, sostuvo que quienes enfrentan la pérdida de un ser querido en circunstancias tan atroces tienen la responsabilidad de transformar su dolor en una causa política con visión de futuro. “Por él, por ustedes y por Colombia, lo daré todo para solucionar los problemas de vida de ustedes y que todos vivamos seguros y tranquilos”, puntualizó en su comunicado oficial.

Uribe Londoño también respaldó los análisis realizados por el exfiscal Néstor Humberto Martínez, quien ha señalado una marcada diferencia entre la relevancia mediática y política que ha recibido el caso de Uribe Turbay frente a otros crímenes históricos, como el asesinato de Luis Carlos Galán en 1989. Martínez lamentó profundamente la situación actual:
“Sorprende que mientras al conjunto de la sociedad colombiana le dolió en el alma el reciente magnicidio de Miguel Uribe, ya no se lo recuerde…”
.
En su análisis, el exjefe del ente acusador manifestó su indignación ante lo que considera una falta de reconocimiento al testimonio de vida del senador. Recordó que, tras el asesinato de Galán, su figura fue el eje central de la campaña presidencial de la época. En contraste, destacó que el pensamiento de Miguel Uribe Turbay estaba fundamentado en los principios del liberalismo clásico, priorizando la libertad individual, la promoción del libre mercado y la restricción del poder del Estado, posturas que chocan frontalmente con la visión de la administración vigente.

Cuestionamientos a la gestión gubernamental tras el asesinato
Según lo expuesto por Martínez, el pensamiento económico del fallecido senador era claro:
“cuando la economía no crece, los pobres quedan atrapados en la pobreza”
. Bajo esta premisa, se argumenta que el crecimiento no era visto como un concepto teórico, sino como una herramienta fundamental de justicia social. En consecuencia, se ha hecho un llamado a que la defensa del legado de Uribe Turbay se manifieste mediante “la derrota electoral del actual gobierno”, haciendo referencia directa a la coalición del Pacto Histórico y su intención de prolongar su mandato.
Adicionalmente, se tildó de “estatista” la gestión actual y se lanzaron duras críticas contra la estrategia denominada Paz Total, la cual buscaba neutralizar a los grupos armados ilegales en el país. “Una bala que salió de la Paz Total le quitó la vida”, sentenció el exfiscal al referirse al crimen del congresista de oposición. Cabe recordar que el deceso de Miguel Uribe Turbay se produjo el 11 de agosto en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de la Fundación Santa Fe de Bogotá, tras una prolongada lucha por su recuperación que lamentablemente no tuvo éxito.

En el ámbito político, se recordó cómo el senador fue objeto de críticas constantes en redes sociales por parte del presidente Petro. No obstante, según los análisis de Martínez, el legislador se mantuvo inquebrantable en su postura de que la seguridad y la justicia debían ser las prioridades máximas del Estado. Ante este panorama, el padre del senador reafirmó en su perfil de la red social X que “El legado de Miguel está más vivo que nunca”, instando a la sociedad a no permitir que el olvido cubra este hecho violento.
La historia personal de Uribe Londoño está marcada por la tragedia, pues en 1991 perdió a su esposa, la reconocida periodista Diana Turbay —madre del senador asesinado—, quien murió a manos de las bandas criminales vinculadas al cartel de Medellín. Ante este nuevo golpe, el político aseguró que concentrará sus energías en hallar soluciones que devuelvan la seguridad y la tranquilidad a los ciudadanos, convirtiendo su duelo personal en una plataforma para la búsqueda de paz y justicia legal.
El atentado que segó la vida del joven líder ocurrió el 7 de junio de 2025, mientras participaba en una actividad de campaña política en el barrio Modelia, en el occidente de Bogotá. Los informes oficiales detallan que un adolescente de apenas 15 años se aproximó por la espalda y accionó un arma de fuego en dos ocasiones. Uno de los proyectiles impactó directamente en la cabeza del senador, dejándolo en un estado crítico y obligando a los médicos a mantenerlo en un coma inducido del cual no pudo despertar.
Fuente: Infobae