No data was found

Irán advierte que un ataque contra Ali Khamenei desatará una guerra

Las autoridades del régimen de Irán lanzaron una advertencia este domingo, señalando que cualquier tipo de agresión dirigida hacia el líder supremo, Ali Khamenei, será interpretada formalmente como una declaración de guerra.

A través de sus plataformas digitales, el jefe de Estado iraní, Masud Pezeshkian, difundió un mensaje contundente sobre la postura de su administración:

“Un ataque contra el gran líder de nuestro país equivale a una guerra total contra la nación iraní”

.

Este pronunciamiento surge como respuesta inmediata a las recientes declaraciones emitidas por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. El mandatario estadounidense hizo un llamado público a favor de “un nuevo liderazgo” en territorio persa, señalando directamente al ayatollah como el principal responsable de la violencia estatal y el fallecimiento de miles de ciudadanos durante las protestas que han sacudido a la nación.

Acusaciones directas desde Washington

El líder del Partido Republicano vinculó de forma directa a Khamenei con lo que calificó como la “destrucción” de la nación. Donald Trump enfatizó la responsabilidad del clérigo en la violenta reacción de las fuerzas de seguridad ante las manifestaciones que iniciaron a finales de diciembre, las cuales han resultado en una cifra masiva de detenciones y muertes. Según el jefe de la Casa Blanca, “gobernar va de respeto, no de miedo y muerte”, añadiendo que actualmente Irán está “completamente destruido por culpa de los actuales dirigentes”.

Masud Pezeshkian, jefe de Estado del régimen iraní

La réplica desde Teherán no se hizo esperar. El fiscal Ali Salehi desestimó las palabras de Donald Trump, tildándolas de “tonterías sin fundamento”. En tono amenazante, el funcionario judicial aseguró que la justicia de su país procederá de manera “firme, disuasoria y rápida” contra los ciudadanos que participaron en las movilizaciones. Asimismo, Salehi desmintió los rumores sobre la suspensión de las ejecuciones de ochocientas personas que permanecen bajo custodia, aclarando que una gran cantidad de expedientes ya han sido remitidos a las instancias judiciales correspondientes.

Por su parte, el propio Ali Khamenei, durante un acto oficial, admitió públicamente el fallecimiento de “varios miles de personas” en el contexto de las revueltas. No obstante, el líder supremo atribuyó el caos social a un “complot estadounidense”, responsabilizando a Washington por los incidentes violentos. En su intervención, recalcó que no habrá impunidad para los que denominó como “criminales internos e internacionales” vinculados a estos eventos.

Cifras alarmantes de víctimas y detenciones

Mientras tanto, diversas entidades defensoras de los derechos humanos que operan fuera de las fronteras iraníes, tales como Human Rights Activists (HRANA), reportaron datos críticos. Entre el 5 y el 14 de enero, se habrían registrado al menos 52 ejecuciones distribuidas en 42 centros penitenciarios del país. Esta situación se ve agravada por un bloqueo de internet a nivel nacional impuesto por el gobierno desde el 8 de enero, una medida que impide la corroboración independiente de los procesos legales y el número real de bajas.

Al cumplirse el vigésimo día de las protestas, el balance presentado por HRANA indicaba un total de 3.090 muertos, 2.055 heridos de gravedad y la detención de 22.123 personas en diversas provincias. Además, el organismo mantiene bajo investigación otros 3.882 reportes de fallecimientos que no han podido confirmarse por la censura informativa. En contraste, una fuente oficial consultada por la agencia Reuters este domingo sugirió que la cifra de víctimas verificadas ya superaría los 5.000 fallecidos.

Trump sostuvo que

Skylar Thompson, subdirectora de HRANA, declaró en una entrevista para CNN que las restricciones de conectividad y la falta de transparencia gubernamental son los principales obstáculos para precisar el impacto de la represión. Simultáneamente, la organización Hengaw, radicada en Noruega, informó que a pesar de una disminución en las concentraciones masivas, las principales urbes continúan bajo un estricto control militar y policial.

Diversas grabaciones y fotografías que han sido verificadas recientemente exponen una realidad sombría en Teherán, mostrando decenas de cuerpos en las morgues locales tras los operativos de las fuerzas de seguridad.

El origen de este conflicto social se remonta a la devaluación estrepitosa del rial, lo que motivó las primeras quejas de los sectores comerciales en la capital. Lo que comenzó como un reclamo económico escaló rápidamente a una exigencia nacional contra el sistema de la República Islámica, llegando a su punto más crítico entre el 8 y el 9 de enero con marchas multitudinarias que fueron respondidas con fuerza letal.

Finalmente, Khamenei reafirmó su posición intransigente, instando a la población a “conjurar a quienes instigaron” los disturbios y reiterando que existe una injerencia extranjera. Aunque negó tener intenciones de iniciar un conflicto bélico de forma proactiva, advirtió que no dudará en responder a los que considera “delincuentes nacionales e internacionales”.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER