Ante la escalada de violencia que sacude al sistema penitenciario y los recientes ataques contra las fuerzas del orden, el primer mandatario de Guatemala, Bernardo Arévalo, comunicó que se encuentra al frente del comité de crisis. La medida surge tras reportarse diversos amotinamientos en cárceles y el asesinato de varios efectivos policiales. El jefe de Estado fue enfático al declarar:
“Vamos a tomar decisiones contundentes para mantener la seguridad de la población guatemalteca”
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Desde la jornada anterior, el mandatario ha tomado el mando directo de todas las acciones gubernamentales diseñadas para contener la ola de criminalidad que afecta a la Policía Nacional Civil y a los centros de detención. A través de un mensaje difundido en la red social X, el presidente adelantó que se está organizando una sesión del Consejo de Ministros con el objetivo primordial de establecer acciones de urgencia para mitigar la problemática actual.
La situación crítica se manifiesta en motines registrados en múltiples prisiones del territorio nacional, sumado a las agresiones letales perpetradas por estructuras delictivas contra oficiales de la Policía Nacional Civil. Esta coyuntura ha provocado una profunda preocupación en la sociedad, presionando a las instituciones del Estado a incrementar el despliegue de seguridad policial y militar en los recintos carcelarios con mayores índices de conflictividad.
El presidente guatemalteco ha reiterado que el enfoque principal de su administración es devolver la tranquilidad a la ciudadanía y garantizar el orden público. Estas declaraciones se producen en un entorno de exigencias por parte de colectivos de derechos humanos y sectores de la sociedad civil, quienes demandan que las tácticas de contención se realicen bajo un estricto respeto a la normativa legal vigente.
Despliegue militar en puntos estratégicos

En respuesta a la inestabilidad, el Ejército de Guatemala ha iniciado una serie de patrullajes preventivos en ubicaciones clave, priorizando los perímetros de las cárceles donde se han originado los disturbios. Los efectivos de las fuerzas militares trabajan en conjunto con la Policía Nacional Civil para fortalecer las tareas de vigilancia y evitar el surgimiento de nuevos focos de violencia, buscando salvaguardar la vida de los trabajadores penitenciarios y de los propios reclusos.
De acuerdo con reportes de fuentes oficiales, el contingente de soldados ha sido reforzado en las denominadas zonas de alto riesgo. Asimismo, se han establecido anillos de seguridad en los sectores urbanos que rodean los centros penales. Con estas intervenciones, las autoridades pretenden neutralizar posibles atentados y asegurar que los servicios básicos continúen operando con normalidad, mientras avanzan las pesquisas para identificar a los instigadores de los recientes hechos sangrientos.
Operativos dejan capturas tras atentados a policías
Por otro lado, la Policía Nacional Civil (PNC) de Guatemala notificó la detención de ocho supuestos integrantes de la organización criminal mara 18. Las aprehensiones se ejecutaron luego de un enfrentamiento armado ocurrido en la colonia Santa Fe, zona 13 de la Ciudad de Guatemala. Durante el cruce de fuego, se confirmó el fallecimiento de uno de los presuntos atacantes.
En este operativo, los agentes lograron neutralizar a Néstor Alejandro Isaí Pérez Miranda, de 20 años, conocido bajo el alias de “Durman”, y a Edwin Fernando Xol Raymundo, de 24 años, apodado “Tuctuquero”, quien aparentemente desempeñaba la función de “paro” dentro de la pandilla. En la misma acción, dos menores de edad, de diecisiete y catorce años, fueron puestos a disposición judicial por su presunta vinculación con la mara 18.

Como resultado del procedimiento realizado en la 30 calle y 10ª avenida de la mencionada colonia, se incautaron dos pistolas ilegales. Una de las armas tenía una denuncia por robo vigente desde el 21 de marzo de 2020. Además, se retuvieron una camioneta Kia y un mototaxi TVS, medios de transporte que los sospechosos pretendían utilizar para escapar tras el ataque a los uniformados.
Esta intervención se enmarca en una serie de choques armados entre las fuerzas de seguridad y la delincuencia organizada que se han intensificado recientemente en la capital guatemalteca.
Fuente: Infobae