La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés) ha emitido una alerta formal dirigida a las compañías aéreas comerciales ante la posibilidad de experimentar interferencias críticas en el Sistema Global de Navegación por Satélite (GNSS). Este fenómeno, según el organismo técnico, es consecuencia directa de una actividad militar en curso que se desarrolla en puntos estratégicos del espacio aéreo latinoamericano, con especial énfasis en México.
Los reportes técnicos indican que estas afectaciones se concentran primordialmente en las zonas sobre el agua pertenecientes a las Regiones de Información de Vuelo, conocidas técnicamente como FIR. Es importante destacar que estas regiones constituyen el espacio aéreo soberano de cada nación, segmentado en diversas áreas que abarcan tanto el territorio continental como el marítimo, extendiéndose desde los 20 mil pies de altura hasta un límite superior indefinido.
Zonas geográficas bajo advertencia
Entre los puntos geográficos específicos señalados por las autoridades estadounidenses donde se estarían ejecutando estas maniobras militares se encuentran los siguientes sectores aéreos:
- Panamá
- Bogotá
- Guayaquil
- Mazatlán Oceánica
- Zonas no asignadas del Océano Pacífico oriental

“La FAA recomienda a la aviación civil estadounidense que tenga precaución al volar en las áreas afectadas debido a la actividad militar en curso y a la interferencia del Sistema Global de Navegación por Satélite (GNSS)“
Adicionalmente, el comunicado oficial advierte sobre una situación potencialmente peligrosa localizada específicamente en las demarcaciones marítimas del Océano Pacífico y el Golfo de California. Ambas áreas se sitúan dentro de la Región de Información de Vuelo perteneciente a México, donde las interferencias y los movimientos de fuerzas armadas podrían comprometer la seguridad de las rutas comerciales.
Este despliegue ocurre en un periodo de alta tensión diplomática y operativa con los Estados Unidos, motivada principalmente por las constantes presiones y exigencias del presidente Donald Trump para intensificar el combate frontal contra los grupos delictivos y cárteles en la región.

Antecedentes de acciones militares en la zona
Cabe recordar que el pasado 3 de enero, el gobierno de Donald Trump inició un despliegue de fuerzas militares en la zona sur del Caribe. Dicha operación estratégica tenía como objetivo principal el asedio a Venezuela para intentar la captura de Nicolás Maduro Moros, quien enfrenta acusaciones y procesos judiciales en la justicia estadounidense por delitos vinculados directamente al narcotráfico.
Asimismo, el mandatario estadounidense ha sugerido en múltiples intervenciones la viabilidad de ejecutar futuras acciones militares terrestres en diversos puntos, fundamentando estas propuestas en la creciente presencia y expansión de organizaciones criminales transnacionales, especialmente en suelo mexicano.
Sobre este tema de seguridad binacional, tanto las instancias oficiales de Washington como la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, han ratificado de forma pública que existieron ofrecimientos para realizar incursiones de tropas de Estados Unidos en territorio mexicano. Estos operativos estarían destinados a desarticular a los cárteles y frenar el flujo ilícito de fentanilo, así como el contrabando de armas de fuego en la frontera compartida; no obstante, estas propuestas han sido rechazadas por el gobierno de México hasta el momento.

Fuente: Infobae