La esperada miniserie El Turco, protagonizada por el reconocido actor Can Yaman y basada en la obra literaria de Orhan Yeniaras, ha hecho su debut en la plataforma Movistar Plus+. Esta producción internacional recrea la impactante historia real del personaje conocido como el ‘Turco de Moena’. Durante la promoción, la estrella turca afirmó que este papel le exigió una metamorfosis total, asegurando que se transformó
«en un guerrero de verdad»
y resaltando que llevó a cabo todas las secuencias de combate y acción sin recurrir a especialistas.
En una reciente conversación con Europa Press, el intérprete detalló que su proceso de preparación física comenzó hace varios años. «Estaba preparado hace cinco años por el papel de Sandokan. Había hecho muchos entrenamientos, adiestramientos, pero ‘El Turco’ tenía que ser distinto a nivel físico», explicó Yaman sobre el rigor necesario para dar vida a Balaban Aga en la pantalla.
Un entrenamiento al límite
La intensidad de este proyecto fue tal que superó lo planeado inicialmente para la serie Sandokan, la cual terminó rodándose después de El Turco por cuestiones de cronograma. Según el actor, la experiencia previa le otorgó la confianza necesaria para enfrentar este nuevo reto. «Cuando hice ‘El Turco’ con ellos estaba listo para rodar cualquier cosa, estaba también más cómodo cuando rodaba ‘Sandokan’, me convirtieron en un guerrero de verdad», manifestó el protagonista.
El entorno del rodaje también jugó un papel crucial en su interpretación. Can Yaman describió condiciones climáticas adversas y un ambiente de trabajo sumamente riguroso que marcaron su desempeño: «Con las condiciones que tenían allí, todo, todo, el frío, el ambiente, cómo hacen las cosas. Todo me ayudó muchísimo. Sufrí, pero al final crecí muchísimo». Esta entrega se reflejó en su decisión de no usar dobles para las coreografías de lucha. «Eso es la parte difícil. Tanto en ‘El Turco’ como en ‘Sandokan’ yo hice todo sin dobles», puntualizó.
Riesgos reales en el set
A pesar de su compromiso con la autenticidad, hubo contadas excepciones por motivos de seguridad extrema. El actor reveló que, aunque el 95% de las escenas las realizó él mismo, la producción intervino en momentos críticos. «Por ejemplo, cuando tienes que saltar desde una altura no te arriesgan. El doble que saltó en mi lugar se rompió el tobillo. Imagina un poquito el nivel de acción que tenemos que hacer, pero el 95% era sin doble», detalló para ilustrar la peligrosidad de las grabaciones.
Más allá de lo físico, Yaman exploró la profundidad psicológica de Balaban, un combatiente del Imperio Otomano que es herido de gravedad en 1683 durante el segundo sitio de Viena. En la trama, el protagonista es víctima de la traición de Marco (interpretado por Will Kemp), un hombre al que consideraba su hermano de armas. «La parte emotiva y sentimental, también la parte humana de este personaje era particular. Era agotador para mí», confesó el actor respecto a la carga emocional del papel.
Una producción de escala internacional
La narrativa sigue el escape de Balaban tras ser sentenciado a muerte, encontrando refugio en Moena, un pueblo en los Alpes italianos. Allí es rescatado por Gloria (Greta Ferro), convirtiéndose eventualmente en el líder de la resistencia local. Sobre la traición que mueve la trama, Yaman reflexionó:
«Si su beneficio es más rentable, traicionará»
.
Un hito importante para esta ficción es que fue rodada íntegramente en inglés, marcando un precedente para la industria en Turquía. El actor calificó como un honor participar en un proyecto con un presupuesto tan elevado y una proyección internacional tan clara. «El guion era fenomenal y el hecho de que es una historia verdadera», añadió entusiasmado sobre la calidad técnica de la productora involucrada.
Finalmente, el elenco se completa con figuras de diversas nacionalidades, incluyendo a la italiana Greta Ferro en el papel de Gloria y al sueco Magnus Samuelsson, conocido por The Witcher, quien interpreta a Gunther, un exguerrero y herrero que se une a la causa de Balaban para liberar al pueblo de la opresión de Marco.
Fuente: Infobae