Desde las primeras horas de la madrugada, una multitud de seguidores de Bad Bunny se ha concentrado en las afueras del Estadio Nacional de Lima. El objetivo principal de los asistentes es asegurar la mejor ubicación posible para el primer concierto del artista puertorriqueño en la capital de Perú, el cual está pactado para iniciar a las 21:00 de este viernes 16 de enero. Este evento representa el comienzo de una doble fecha de presentaciones del intérprete en la ciudad, lo que ha provocado largas hileras de personas y la ocupación de espacios públicos desde muy temprano, especialmente por parte de jóvenes que anhelan estar en las zonas platinum y VIP.
Se ha podido constatar que decenas de fanáticos se establecieron en diversos puntos del campo desde, al menos, las 5:30 de la mañana, equipados para afrontar una jornada de espera prolongada hasta que se habiliten los accesos al recinto. El entusiasmo es palpable entre los asistentes, quienes recordaron que el artista, que próximamente tendrá una participación en el Super Bowl, ya visitó Lima durante su tour del 2022. Respecto a sus expectativas, uno de los jóvenes presentes manifestó lo siguiente:
“Espero algo fantástico. He visto los shows anteriores y quiero compartir este momento con mis amigos”
La necesidad de alcanzar los sitios más cercanos al escenario ha llevado a que los seguidores se organicen en grupos estratégicos para no perder su turno en la fila. Una de las fanáticas que llegó en compañía de sus amistades relató la situación:
“Estamos acá desde muy temprano para encontrar un buen lugar”
Es importante destacar que las áreas denominadas platinum y VIP son las de mayor demanda debido a su proximidad con el cantante. El valor de las entradas para ver a Bad Bunny alcanzó cifras considerables, llegando hasta los 950 soles (un aproximado de 250 dólares) para la zona platinum, según los datos proporcionados por los propios asistentes.
Una joven que logró adquirir su boleto recordó que el proceso de compra fue sumamente competitivo cuando los tickets salieron al mercado en el mes de mayo, provocando el colapso de la plataforma digital en pocos minutos.
“Yo soy platinum, 950 soles. Se agotaron bastante rápido. Tuvimos que esperar y hacer cola en varias pestañas, en la laptop y en el celular, para poder comprarlas”
A pesar de la inversión económica, los seguidores sostienen que el gasto se justifica por la relevancia del músico. “Es un artista que marca generación”, subrayó otra de las personas que aguardaba pacientemente su entrada al estadio.

Comercio informal y reventa de espacios
La aglomeración de personas ha dado pie al surgimiento de negocios informales en los alrededores del Estadio Nacional. Se ha reportado el alquiler de sillas y la reserva de espacios en las filas como una forma de lucro para terceros, quienes ofrecen estos servicios a quienes llegan tarde o buscan mayor comodidad durante la espera. “Alquilan sillas para quienes quieren esperar con mayor comodidad o asegurar un espacio”, se detalló durante la cobertura del ambiente previo.
Esta dinámica de reservar sitios mediante pagos a terceros ha generado controversia y fricciones entre los asistentes genuinos que respetan el orden de llegada. Un observador en la zona explicó que “todas estas personas están cuidando los sitios que otros ya pagaron con anticipación. Si uno llega temprano, no necesariamente puede ubicarse adelante porque hay quienes han comprado ese lugar a otras personas”. Incluso se notó que los espacios se marcan con nombres o colores específicos, una práctica que cuestiona la equidad en el ingreso.
Seguridad y medidas de control
Para intentar mantener el orden público, se ha dispuesto una notable presencia policial en el perímetro del estadio. No obstante, existe una preocupación constante entre los fanáticos sobre la falta de control riguroso en la asignación de lugares dentro de las colas.

Una de las asistentes alertó sobre los métodos utilizados por quienes gestionan estos espacios informales:
“Hay personas que se encargan de que se respete el lugar comprado, incluso por la fuerza”
A lo largo de la jornada, el ambiente ha sido una mezcla de convivencia juvenil, familias esperando y una intensa actividad de comerciantes ambulantes que ofrecen desde alimentos y bebidas hasta artículos de recuerdo con la imagen de Bad Bunny.
Este primer concierto de los dos programados está generando un fuerte impacto económico en la zona, beneficiando a sectores como el turístico y el comercio local, con reportes de una ocupación significativa en restaurantes y hoteles aledaños. Las recomendaciones oficiales para el público incluyen llegar con suficiente antelación, tener las entradas a la mano y acatar estrictamente todas las normativas de seguridad para evitar incidentes ante la masiva concurrencia de personas.

Fuente: Infobae