Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ha vuelto a manifestar el firme respaldo político que el bloque de los 27 otorga a los ciudadanos de Irán. Durante su intervención, la alta funcionaria defendió el empleo de sanciones económicas y políticas como el mecanismo fundamental para confrontar la violenta represión que sufren las manifestaciones en dicho territorio.
En una comparecencia ante los medios en Chipre, la mandataria de origen alemán no dudó en calificar de “aberrante” la coyuntura que atraviesa el país persa. Asimismo, señaló que el fallecimiento de manifestantes de corta edad representa “una tragedia humana”, haciendo alusión directa a la respuesta armada de los ayatolás ante las protestas que iniciaron a finales de diciembre.
“Lo que está ocurriendo es abominable, y el asesinato de jóvenes es una tragedia humana”
sentenció Von der Leyen al ser consultada por la prensa. En cuanto a posibles intervenciones militares por parte de terceros países en la zona, la jefa del Ejecutivo comunitario optó por la cautela, indicando que tales determinaciones competen exclusivamente a los Estados involucrados.
“No puedo comentar las actividades de otros países. Son ellos quienes deben decidir qué hacer”
puntualizó.

Estas declaraciones surgen en un momento de alta tensión y presión global sobre Teherán, tras semanas de intensas movilizaciones sociales. El estallido de las protestas tuvo lugar el 28 de diciembre en el Gran Bazar de Teherán, originado inicialmente por el notable deterioro de la situación económica. No obstante, las marchas se expandieron velozmente por otras localidades, transformándose en un reclamo generalizado contra el régimen vigente.
Respecto a las víctimas, la organización Human Rights Activists News Agency (HRANA), con base en Estados Unidos, ha reportado que al menos 2.615 personas han perdido la vida debido a la represión estatal. Por su parte, otros grupos de la oposición, como la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán, elevan la cifra de fallecidos por encima de los 3.000, basándose en reportes de centros hospitalarios y testimonios directos de familiares.
La efectividad de las medidas restrictivas
En este panorama, la líder europea ratificó la validez de la estrategia de presión que mantiene la Unión Europea y adelantó que ya se gestiona un nuevo conjunto de restricciones.
“Estas sanciones están golpeando. Están mordiendo y tienen su efecto”
aseguró la funcionaria. Según su visión, las acciones actuales están logrando “debilitar” a las autoridades iraníes, impulsando las condiciones para que “este régimen llegue a su fin y a que haya un cambio”.
La titular de la Comisión recalcó que intensificar las sanciones es una petición que proviene de los propios iraníes.
“Al final, son las propias personas de Irán las que están luchando valientemente por un cambio. Tienen todo nuestro apoyo político”
manifestó. Además, reveló que diversos ciudadanos han solicitado a la comunidad europea que se extienda la lista de individuos y organismos sancionados, incluyendo no solo a la Guardia Revolucionaria Islámica, sino a otros responsables de las atrocidades.
La posibilidad de endurecer las medidas ha generado un análisis profundo entre los miembros de la Unión. Recientemente, los Estados integrantes han mantenido diálogos privados sobre la inclusión de la Guardia Revolucionaria Islámica en el listado de organizaciones terroristas de la UE, un paso legal que exige el consenso unánime de los 27 países integrantes.

Von der Leyen confirmó que la Comisión Europea se encuentra coordinando con los embajadores de los países miembros para perfilar estas nuevas disposiciones. El objetivo es que el próximo paquete de sanciones sea debatido por los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea en la sesión programada para el 29 de enero. En dicha instancia, los gobiernos nacionales decidirán la aprobación final de las medidas.
Finalmente, la presidenta insistió en que la ruta de Europa seguirá siendo la diplomacia y la presión financiera.
“Las sanciones son severas y contribuyen a impulsar el fin de este régimen y a que se produzca un cambio”
concluyó. De esta forma, la situación en Irán se consolida como un eje prioritario en la política exterior del bloque, enfocándose en el respaldo a la ciudadanía y la presión constante sobre la administración en Teherán.
Fuente: Infobae