Durante una reciente comparecencia ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el embajador de Estados Unidos, Mike Waltz, ratificó la postura firme de su administración frente a la actual crisis en Irán. Waltz enfatizó que el mandatario Donald Trump, a quien describió como «un hombre de acción», se encuentra analizando detenidamente «todas las opciones para detener la masacre» de ciudadanos en el país persa. Esta advertencia surge en un contexto crítico, donde las cifras de víctimas mortales debido a la represión superan las 3.400 personas, mientras Washington mantiene abierta la posibilidad de una intervención militar.
«El presidente Trump es un hombre de acción, no un hombre de palabrería interminable como vemos en Naciones Unidas. Ha dejado claro que todas las opciones están sobre la mesa para detener la masacre, y nadie debería saberlo mejor que los líderes del régimen iraní»
El diplomático estadounidense subrayó durante la sesión que Trump y Estados Unidos respaldan al valiente pueblo de Irán en su lucha por la libertad. Mike Waltz defendió que este apoyo no es solo una postura política, sino una responsabilidad compartida por la comunidad internacional. Ante los 15 países miembros del Consejo, advirtió que el nivel de violencia y represión ejecutado por el régimen de Teherán contra sus propios habitantes tiene consecuencias directas y graves para la paz y la seguridad internacionales.
Rechazo a los argumentos de soberanía de Teherán
En su intervención, el embajador rechazó de forma tajante la tesis de que la crisis sea estrictamente un asunto interno. Para Waltz, el argumento de soberanía esgrimido por las autoridades iraníes es «absolutamente erróneo y falso». Acusó directamente al gobierno de ese país de priorizar el financiamiento de grupos armados, sus programas nucleares y el desarrollo de misiles, descuidando de forma deliberada las necesidades más elementales de la población civil.
Además, el representante estadounidense cuestionó el impacto regional de las acciones de Teherán, señalando que la inestabilidad traspasa fronteras. Durante el debate, lanzó una dura interrogante a los presentes:
«Todos deberían preguntarse, todos los que estamos sentados aquí hoy, ¿cuántas personas están muertas, cuántas personas están heridas, mutiladas y maltratadas en Oriente Próximo, en Israel, en Gaza, en Siria, en Líbano, en Yemen, en Irak, incluso en Venezuela, debido al apoyo del régimen al terrorismo como el mayor estado patrocinador?»
De igual manera, el embajador Mike Waltz señaló que el Ejecutivo de Irán es el único responsable de la miseria económica que atraviesa su población y de la sistemática vulneración de sus libertades civiles. En este sentido, desestimó las acusaciones de Teherán sobre una supuesta conspiración internacional, negando que las protestas sean un complot extranjero diseñado para justificar una intervención militar externa en su territorio.
Finalmente, Waltz concluyó que, pese a los llamados al diálogo por parte de las autoridades iraníes, sus acciones violentas contradicen cualquier voluntad de negociación. Según el funcionario, el régimen se encuentra más débil que nunca y recurre a la desinformación por el temor que le infunde la resistencia ciudadana. «Tienen miedo. Temen a su propio pueblo», sentenció el diplomático ante el organismo internacional.
Fuente: Infobae