La escena política de Costa Rica se encuentra sumergida en una profunda controversia tras la revelación de un presunto plan para atentar contra la vida del presidente Rodrigo Chaves. Este escenario surge en un contexto de alta sensibilidad, con las elecciones generales programadas para el próximo 1.° de febrero en el horizonte cercano. El jefe de Estado ha vinculado directamente estas amenazas con lo que denomina un “odio profundo” por parte de la comunicadora Stella Chinchilla, vinculada al Frente Amplio, lo que ha intensificado la polarización en la nación centroamericana.
En el marco de su habitual rueda de prensa de los miércoles, esta vez realizada junto al mandatario salvadoreño Nayib Bukele en el sitio donde se erigirá el futuro Centro de Alta Contención del Crimen Organizado, Chaves ofreció detalles sobre su percepción del caso. Aunque admitió no conocer a Chinchilla en persona, denunció haber sido blanco de múltiples ataques verbales públicos por parte de ella. Al respecto, el presidente manifestó:
“me dice sifilítico, cerdo, bueno, cuanto insulto una persona puede hacerle a otra (…) Es obvio que me tiene un profundo odio, al igual que sus asociados.”
Además de estos señalamientos, Rodrigo Chaves asoció a la comunicadora con figuras relevantes del Partido Frente Amplio, mencionando específicamente al aspirante presidencial Ariel Robles y a la legisladora Rocío Alfaro.

Reacciones de la oposición e institucionalidad
Ante las acusaciones derivadas del informe de la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (DIS), el Frente Amplio emitió un pronunciamiento oficial para desmarcarse de cualquier conducta violenta. En el comunicado, la agrupación política enfatizó:
“Como decididos defensores de la institucionalidad democrática, rechazamos de manera categórica cualquier acto de violencia o agresión contra la figura del mandatario o cualquier otra figura política.”
La organización calificó los hechos como graves y exigió que las investigaciones se realicen bajo estrictos criterios de independencia judicial, depositando su respaldo en las acciones que deba emprender el Ministerio Público.
El mandatario también reveló que la ampliación de la denuncia involucra a otros tres ciudadanos: el excongresista Célimo Guido, el exparlamentario Óscar Campos (quien cuenta con una condena previa por corrupción) y Érick Sojo, conocido bajo el alias de “Este Paisano”. Según la tesis de Chaves, el plan consistía en eliminarlo físicamente para instaurar un gobierno de transición: “ellos dijeron que iban a nombrar a Célimo Guido presidente en emergencia después de mi asesinato, por 18 días, después tomar el país con marchas populares y convocar a otro sistema de elecciones. Eso está en manos del fiscal Carlo Díaz.”
Cuestionamientos al sistema judicial
Un punto de fricción importante ha sido la crítica de Rodrigo Chaves hacia el Fiscal General, Carlo Díaz. El presidente comparó lo que percibe como una demora procesal en las causas donde él figura como agraviado, frente a la rapidez en procesos contra sus simpatizantes, citando los casos de Alexis Salas y la creadora de contenido Yendry “La Colocha” Quirós. Por su parte, el fiscal Díaz respondió brevemente indicando que “atenderé el caso con la seriedad que corresponde y se realizarán todas las diligencias correspondientes para su resolución.”
Por otro lado, Stella Chinchilla ha negado rotundamente las acusaciones, calificándolas de “montaje burdo” motivado por su postura crítica frente al actual gobierno. Tras presentarse en la Fiscalía General junto a su representante legal, Ricardo Solís Trigueros, la comunicadora afirmó con firmeza: “Por supuesto que no, todo lo contrario. Ya estoy muy vieja, muy grande para que crean que me van a intimidar.”

Dudas sobre la veracidad de las pruebas
La base de la denuncia presentada por Jorge Torres Carrillo, director de la DIS, se fundamenta en presuntas capturas de pantalla de la aplicación Whatsapp. Sin embargo, la defensa de Chinchilla sostiene que dichas evidencias carecen de autenticidad. “Los pantallazos son falsos, todo esto es mentira, es un montaje,” sentenció el abogado Ricardo Solís, quien además criticó la ligereza con la que un alto funcionario interpone una denuncia de tal magnitud basada en elementos tan cuestionables.
Solís fue más allá al poner en duda la capacidad operativa de la inteligencia estatal, señalando que si ese es el estándar de investigación de la DIS, el país se encuentra en problemas debido a un manejo que calificó de “muy amateur”. Asimismo, denunció una supuesta estrategia de criminalización de la protesta social y de la pobreza en el sistema judicial costarricense.
Finalmente, al ser consultada sobre la autoría de los mensajes, Chinchilla ironizó sobre el perfil de quienes apoyan incondicionalmente al mandatario: “Cualquier ‘chavelo’, hay un 20% de ‘chavelos’ en este país; pero un ‘chavelo’ tonto. Yo no sé si ustedes conocen cómo escribo yo, lo que hago.” El caso ahora queda en manos de la justicia mientras la tensión política sigue en aumento.
Fuente: Infobae