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Nueva York impulsa ley para legalizar robotaxis fuera de la metrópoli

La máxima autoridad del estado de Nueva York, la gobernadora Kathy Hochul, ha comunicado oficialmente su plan para presentar un marco legal que permitiría el funcionamiento de robotaxis en el territorio estatal. No obstante, esta propuesta legislativa contempla una excepción fundamental: la ciudad de Nueva York no estará incluida en esta fase de legalización inicial.

Esta medida se presenta como un paso estratégico para fortalecer el actual programa piloto de vehículos autónomos. El objetivo es facilitar la llegada de servicios de transporte automatizado a diversas localidades del estado, si bien persisten dudas significativas sobre los protocolos específicos de supervisión y los detalles operativos del despliegue.

Normativas y restricciones para los vehículos autónomos

El anuncio realizado por Hochul marca un progreso sustancial en la carrera por integrar el transporte autónomo comercial en la región, aunque mantiene al margen al centro urbano con mayor densidad poblacional. Según los documentos preliminares que sustentan la iniciativa, se busca expandir el plan piloto actual para autorizar un

“despliegue limitado de vehículos autónomos de pasajeros comerciales fuera de la ciudad de Nueva York”.

Dicha estrategia busca establecer un balance entre el fomento a la innovación tecnológica y la prudencia regulatoria, especialmente en áreas urbanas de alta complejidad. Las organizaciones interesadas en gestionar flotas de robotaxis tendrán que entregar solicitudes exhaustivas donde se certifique

“el apoyo local para el despliegue de vehículos autónomos y el cumplimiento de los más altos estándares de seguridad posibles”.

A pesar de que conceptos como “despliegue limitado” o “estándares de seguridad más altos” todavía no cuentan con una definición técnica exacta, el proceso de aprobación requerirá la colaboración directa de diversas entidades públicas. Entre estas se encuentran el Departamento de Vehículos Motorizados, el Departamento de Transporte y la Policía del Estado de Nueva York. La administración estatal ha indicado que el desglose completo de la propuesta será revelado durante la presentación del presupuesto ejecutivo el próximo 20 de enero.

A Waymo driverless taxi is shown driving in Hollywood, Los Angeles, California, U.S., January 13, 2026. REUTERS/Mike Blake

Expectativas del sector y barreras en la regulación

La noticia ha sido recibida con optimismo por parte de gigantes de la industria como Waymo, la subsidiaria de Alphabet que ha intentado posicionarse en el mercado neoyorquino durante años. Justin Kintz, quien se desempeña como jefe de políticas públicas globales de Waymo, describió la visión de la gobernadora como

“un momento transformador para el sistema de transporte de Nueva York”.

Kintz enfatizó que existe una gran oportunidad al integrar

“velocidades más lentas, mejor aplicación de la ley de tránsito y estrategias de gestión de congestión de primera en la nación con la tecnología demostrablemente segura de Waymo”

. Según el ejecutivo, esto no solo mejoraría la movilidad, sino que traería consigo nueva infraestructura y puestos de trabajo especializados para el estado.

Sin embargo, el proceso para alcanzar una legalización plena enfrenta desafíos legales vigentes. En la actualidad, las leyes de tránsito estatales obligan a que todo conductor mantenga al menos una mano sobre el volante, una exigencia que complica la operación comercial de vehículos que carecen de intervención humana. New York State Governor Kathy Hochul speaks during a news conference during the first day of a partial U.S. government shutdown in New York City, New York, U.S., October 1, 2025. REUTERS/Brendan McDermid Si bien el programa piloto actual concede exenciones temporales para pruebas, la comercialización a gran escala requerirá cambios legislativos profundos.

En la ciudad de Nueva York, el panorama es todavía más restrictivo. Aunque Waymo cuenta con una autorización para realizar pruebas técnicas en la urbe, aún no tiene permitido el traslado de pasajeros ni el cobro por servicios comerciales, ya que para ello necesita una licencia especial emitida por la Comisión de Taxis y Limusinas local. Esta limitación resalta las dificultades de introducir tecnología autónoma en entornos con regulaciones locales estrictas.

A pesar de la incertidumbre sobre ciertos tecnicismos, la propuesta de la gobernadora Kathy Hochul es un avance claro hacia la modernización del transporte neoyorquino. Se proyecta que el futuro marco regulatorio establezca parámetros de seguridad sólidos que permitan la coexistencia de la innovación tecnológica con la protección integral de los ciudadanos.

Fuente: Infobae

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