No data was found

Hermanos Cunio: Relato del brutal secuestro de dos años en Gaza

Tras haber transcurrido más de setecientos días de incertidumbre y oscuridad, el reencuentro entre los hermanos argentinos David y Ariel Cunio se produjo finalmente a las 4 de la mañana del pasado 14 de octubre. En un hangar monumental ubicado en Gaza, bajo una penumbra casi total, los dos hombres confirmaron que el otro seguía con vida.

“Corrí a abrazarlo, lo besaba por todas partes, llorando, revisando que estuviera bien, que no le faltara nada del cuerpo”

, rememoró David sobre aquel instante cargado de emotividad. Mientras él estallaba en llanto y gritos de alegría, su hermano Ariel, de carácter más reservado, se impactó por el deterioro físico de su familiar: “Estaba blanco, delgado, viejo”, relató.

La tragedia para la familia Cunio se desató el 7 de octubre de 2023, cuando una incursión de terroristas palestinos en el sur de Israel devastó las comunidades agrícolas conocidas como kibutzim. David, quien entonces contaba con 34 años, fue capturado junto a su esposa Sharon y sus pequeñas hijas gemelas, Emma y Yuli, de apenas 3 años. Por su parte, Ariel, de 26 años, fue llevado por la fuerza junto a su pareja, Arbel. Durante el largo cautiverio, ambos hermanos permanecieron aislados el uno del otro, ignorando el paradero de sus seres más queridos.

El terror en el Kibutz y el inicio del cautiverio

Aquel sábado, las alarmas comenzaron a sonar a las 6:29 de la mañana. Ariel y su novia Arbel se refugiaron inicialmente en su cuarto seguro, creyendo que se trataba de un ataque de rutina. Sin embargo, la situación escaló rápidamente cuando los terroristas infiltraron el perímetro.

“Cierren las puertas, apaguen toda la luz, métanse al cuarto seguro y no salgan”

, fue el mensaje que recibieron en el grupo del kibutz. Poco después, una turba de más de 50 atacantes rodeó su vivienda. Tras irrumpir violentamente, los captores asesinaron a la pequeña perra de la pareja y los sacaron por la fuerza, mientras Ariel veía cómo la casa de su hermano David era consumida por las llamas.

Simultáneamente, David intentaba proteger a su familia en otra vivienda. Ante el avance del fuego y el humo, tuvo que tomar la drástica decisión de saltar por una ventana con su hija Yuli en brazos, mientras su esposa Sharon intentaba salvar a Emma. Tras ser capturados y sufrir intentos de linchamiento por parte de civiles en Gaza, la familia fue fragmentada. Emma permaneció desaparecida para sus padres durante nueve días, hasta que finalmente fue llevada al hospital Nasser, donde se produjo un desgarrador reencuentro familiar en el que la niña, inicialmente, no lograba reconocer a sus progenitores debido al disfraz que los obligaron a usar.

Ariel Cunio y su novia Arbel, que también estuvo 482 días en cautiverio en Gaza

Vida bajo tierra y terror psicológico

Las experiencias de los hermanos en cautiverio fueron distintas pero igualmente atroces. David pasó la mayor parte de sus 738 días de secuestro en el complejo sistema de túneles subterráneos.

“Hay kilómetros y kilómetros de pasadizos, explosivos por todos lados, falta oxígeno, el cuerpo se va marcando con cicatrices que no desaparecen”

, describió. Por su parte, Ariel fue trasladado entre casas familiares, negocios y garajes, donde el encierro era tan severo que en ocasiones pasó 70 días sin bañarse, desarrollando graves irritaciones cutáneas.

La escasez de recursos fue una constante para ambos. En los periodos más críticos, la ración diaria de supervivencia se reducía a tan solo 250 mililitros de agua y medio trozo de pan pita. David relató jornadas extenuantes de caminatas bajo tierra cargando a sus hijas, sorteando explosivos y gateando en espacios de apenas 50 centímetros de altura. Para mantener la cordura, ambos desarrollaron mecanismos de defensa idénticos sin saberlo: rezaban, dibujaban y resolvían problemas matemáticos mentalmente.

El difícil proceso de recuperación

A pesar de estar nuevamente en libertad, las secuelas del trauma persisten. Ariel admite que el proceso de sanación es extremadamente lento y que los especialistas aún están aprendiendo cómo abordar casos de secuestros tan prolongados. David, por su parte, centra sus esfuerzos en la recuperación emocional de sus hijas.

“Lo bueno, si puede llamarse así, es que lo tengo a él y me entiende, porque sabe lo que pasamos. Es el único al que le puedo decir algo y me dice: ‘Te entiendo’”

, confesó el mayor de los hermanos.

Emma y Yuli Cunio estuvieron dos años sin su papá, que estuvo secuestrado por Hamas en los túneles de Gaza

En sus declaraciones finales, los hermanos Cunio expresaron su profundo agradecimiento a las fuerzas militares, a los civiles que los apoyaron y a las gestiones gubernamentales, mencionando específicamente al presidente Milei por su intervención. No obstante, recalcaron que su paz no será completa mientras otros sigan cautivos. Ariel hizo un llamado urgente por la liberación de Ran Gvili, señalando que es imperativo que regrese a casa lo antes posible para poder cerrar este doloroso capítulo de sus vidas.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER