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Escenarios y riesgos globales ante el colapso del régimen en Irán

La respuesta del líder supremo, Alí ​​Jamenei, frente a los manifestantes que ocuparon los bazares y las avenidas de Irán ha sido el uso de la fuerza letal. Tras dos semanas de movilizaciones bajo la consigna

“muerte al dictador”

, unidades aliadas a la Guardia Revolucionaria irrumpieron en motocicletas portando fusiles automáticos. Informes señalan que francotiradores han disparado directamente contra los ciudadanos, provocando escenas de horror con morgues saturadas y cuerpos acumulados en las calles. Se estima que miles de personas podrían haber fallecido, mientras que gran cantidad de heridos han sido capturados incluso en centros hospitalarios para ser trasladados a prisiones con un destino incierto.

Este escenario crítico podría marcar el fin de 47 años de dominio teocrático en el país. Para la comunidad internacional, una transición en Irán hacia una democracia próspera representaría la eliminación de una amenaza nuclear latente y el cese del financiamiento de milicias violentas en todo Oriente Medio. No obstante, la caída de una tiranía no se garantiza únicamente con protestas. En este contexto, surge la duda sobre el impacto de una posible ofensiva de Estados Unidos, una opción analizada por el presidente Donald Trump para forzar la salida de los clérigos, y qué rumbo tomaría el país si el sistema actual llegara a desmoronarse.

Vulnerabilidad interna y presiones externas

La dureza de los gobernantes iraníes es vista como un síntoma de su propia debilidad, al no tener más herramientas que la violencia para sostenerse. Actualmente, los ciudadanos deben lidiar con una economía en retroceso, precios de alimentos al alza, desempleo y pobreza extrema. En el ámbito externo, el régimen ha sufrido humillaciones significativas, viendo cómo sus aliados en Líbano, Siria y Gaza han sido debilitados o eliminados, principalmente por acciones de Israel desde el 2023. La confrontación de 12 días del año pasado evidenció que el sistema no puede proteger ni a sus altos mandos ni a sus infraestructuras nucleares. Aunque en el pasado Jamenei ofreció concesiones leves, como ajustes en el código de vestimenta femenino, su reciente propuesta de un subsidio de 7 dólares mensuales para calmar a la población fue recibida con total desprecio.

El futuro inmediato está cargado de peligros. Si bien los manifestantes se han replegado de las calles temporalmente, el riesgo de una opresión estancada o de un estallido de violencia civil masiva persiste. Se citan como ejemplos de advertencia la desintegración de Yugoslavia en los 90, la invasión de Irak en 2003 y el conflicto civil en Siria, que muestran lo complejo que es terminar con décadas de autoritarismo sin provocar derramamientos de sangre a gran escala. Existe la posibilidad de que grupos separatistas kurdos, baluchis o azeríes se levanten, sumiendo a la nación en el caos. Este temor, sumado a la presencia de científicos nucleares y uranio enriquecido en un entorno inestable, mantiene a una parte de la población cautelosa ante las protestas.

La posibilidad de una ruptura interna

Dentro de los escenarios posibles se contempla la fragmentación del propio régimen. Existe la probabilidad de que la Guardia Revolucionaria ejecute un golpe contra el líder supremo, o que una de sus facciones intente tomar el control en nombre de la ciudadanía, buscando legitimidad al perseguir a los responsables de los recientes asesinatos. En este proceso, el ejército regular, que hasta ahora se ha mantenido al margen, podría ofrecer su respaldo. Un nuevo mando militar podría estar más inclinado a negociar con Washington el levantamiento de sanciones a cambio de establecer límites severos a su capacidad nuclear y al desarrollo de misiles balísticos.

Por su parte, la administración de Donald Trump ha mantenido una postura ambivalente, amenazando inicialmente con medidas

“muy enérgicas”

contra Teherán para luego mostrar cierta cautela. Una de las opciones estratégicas sería un ataque de precisión para una «decapitación política», similar a planes discutidos previamente para Venezuela, donde se buscaría la destitución o eliminación de Jamenei. Otra alternativa militar contempla bombardeos tácticos sobre infraestructuras vinculadas a la Guardia Revolucionaria.

Intervenciones tecnológicas y el rol del exilio

Como medida de menor riesgo bélico, Estados Unidos podría facilitar la entrada de equipos Starlink para romper el cerco informativo impuesto por el gobierno, que persigue activamente estos dispositivos en el país. Paralelamente, la Casa Blanca observa con atención a Reza Pahlavi, el antiguo príncipe heredero que reside en Maryland desde la revolución de 1979. Pahlavi ha instado a la población a movilizarse para instaurar una democracia, planteando la posibilidad de que, ante la ausencia de una oposición interna organizada, se considere restaurar una forma de monarquía constitucional.

Sin embargo, cualquier acción estadounidense enfrenta desafíos enormes. Un ataque directo podría provocar una respuesta con misiles de largo y corto alcance por parte de Irán en toda la región, desatando una escalada de consecuencias imprevisibles. Además, incluso sin el ayatolá en el poder, un pacto con generales de la Guardia Revolucionaria difícilmente traería paz duradera, dado el profundo anhelo de justicia de una población que ha sufrido décadas de represión.

Un nuevo orden geopolítico

Bajo la gestión de Trump, las dinámicas geopolíticas tradicionales están cambiando. Aunque China y Rusia parezcan alejarse de su aliado iraní, el mandatario estadounidense se muestra más propenso que sus predecesores a impulsar transformaciones drásticas si considera que esto elevará el prestigio y la influencia de su país. Cada decisión en este tablero es una prueba del tipo de orden mundial que se está configurando.

A diferencia de lo que se esperaba tras la Primavera Árabe, el camino de Irán hacia la estabilidad no parece ser sencillo ni directo. No obstante, la resistencia y valentía demostrada por los ciudadanos iraníes sigue siendo la mayor esperanza de que, eventualmente, el colapso del régimen actual se traduzca en un beneficio genuino para su población.

Fuente: Infobae

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