Un insólito y alarmante suceso tuvo lugar en el aeropuerto Tenerife Sur, donde un hombre de aproximadamente 80 años intentó abordar una aeronave en compañía de su esposa, quien ya no presentaba signos vitales. Según los reportes del incidente, la mujer había fallecido algunas horas antes dentro de las propias instalaciones aeroportuarias. El sujeto intentaba mantener una apariencia de normalidad mientras trasladaba a su pareja en una silla de ruedas, logrando avanzar hasta el filtro de seguridad sin que los demás pasajeros notaran la tragedia.
La situación fue descubierta cuando la pareja se disponía a cruzar el detector de metales. Una vigilante de seguridad de la terminal se percató de que la mujer permanecía completamente inmóvil y no reaccionaba a los estímulos del entorno. Un empleado del recinto confirmó que la funcionaria sospechó de la situación y procedió a intervenir de inmediato.
“se acercó a la mujer y el hombre le cedió la silla de ruedas. Al tomarle una mano, notó que tenía una temperatura anormalmente baja y no respiraba”
Ante el hallazgo, la trabajadora notificó de inmediato a su supervisor. En cuestión de pocos minutos, se puso en marcha un protocolo de emergencia que involucró a diversos agentes de seguridad, miembros de la Guardia Civil y especialistas del personal forense. El cónyuge declaró a los oficiales que el deceso ocurrió horas antes en la misma terminal. Las autoridades sospechan que esta declaración podría haber sido una estrategia del individuo para intentar responsabilizar al aeropuerto por el fallecimiento de la ciudadana.

Detalles de la investigación y antecedentes médicos
La Guardia Civil procedió con la detención del hombre para llevar a cabo las diligencias legales pertinentes. Se informó que, durante el proceso, el sospechoso colaboró con los uniformados presentes en la escena. Un dato relevante es que la pasajera portaba un certificado médico oficial que la autorizaba a realizar viajes aéreos, lo que añade complejidad al caso.
Actualmente, las instancias judiciales y policiales mantienen una investigación abierta para determinar con exactitud las causas de la muerte y si el implicado enfrentará cargos penales por sus acciones. Este evento ha generado comparaciones con un caso similar ocurrido en Málaga durante el mes de diciembre, aunque en esa ocasión el cadáver fue hallado por el personal de cabina una vez dentro del avión.
El precedente: Un caso similar en la ruta Málaga-Londres
El pasado 20 de diciembre, se registró un incidente con características parecidas. En esa oportunidad, cinco familiares de una ciudadana británica de 89 años consiguieron subirla, ya fallecida, a un vuelo de la compañía easyJet que conectaba Málaga con Londres-Gatwick. El grupo familiar utilizó una silla de ruedas y engañó al personal de tierra asegurando que la anciana simplemente estaba “cansada” y necesitaba descansar.
Para evitar sospechas, los familiares llegaron a identificarse falsamente como profesionales de la salud ante el personal de la aerolínea, afirmando que la mujer solo dormía profundamente. Bajo este engaño, lograron ubicarla en la sección posterior de la cabina. El despegue, programado originalmente para poco después de las 11:00, se encontraba en fase de rodaje hacia la pista cuando la tripulación finalmente detectó que la pasajera no presentaba signos de vida.
Tras el hallazgo, el avión debió abortar la salida y retornar a su estacionamiento inicial para que los servicios de emergencia certificaran el fallecimiento. Testigos en la terminal expresaron su estupefacción; algunos pasajeros criticaron duramente a la aerolínea por no haber detectado el estado de la mujer antes del abordaje. No obstante, la empresa aérea sostuvo que no se permitió conscientemente el ingreso de un cuerpo sin vida y que la fallecida también poseía un certificado de aptitud para volar.
La intervención de la Guardia Civil de Málaga no derivó en detenciones para los familiares en aquel momento. Se especula que la motivación detrás de estos actos desesperados es evitar los altos costos y la complejidad burocrática que implican los procesos de repatriación internacional de restos humanos. El vuelo afectado finalmente pudo despegar a las 22:47, acumulando un retraso de casi doce horas.
Fuente: Infobae