Las autoridades gubernamentales de Bolivia han oficializado la declaratoria de “emergencia energética y social” en todo su territorio. Esta medida de carácter urgente surge como respuesta directa al acelerado proceso inflacionario que golpea al país, sumado a una aguda escasez de dólares y problemas críticos en el suministro de carburantes, según consta en los registros de la Gaceta Oficial del Estado.
A través del Decreto Supremo 5516, el Ejecutivo reconoce formalmente que la nación atraviesa una crisis de carácter “estructural” en las dimensiones económica, financiera y social. Aunque la actual administración ha señalado que la raíz de estos problemas proviene de la gestión de mandatarios previos, la realidad estadística muestra que Bolivia concluyó el periodo del 2025 con una tasa de inflación situada en el 24,73%.
Medidas para el abastecimiento de hidrocarburos
Dentro del paquete de decisiones adoptadas, resalta la autorización para que actores del sector privado, ya sean personas naturales o jurídicas, realicen la importación, venta y comercialización de combustibles. Esta disposición se aplicará de forma excepcional y temporal, permitiendo que los hidrocarburos se transen a precio de importación con la finalidad de mitigar el desabastecimiento actual.
De forma complementaria, el decreto establece una suspensión temporal del diésel de la lista de sustancias controladas. Esta excepción tendrá una duración de un año y tiene como objetivo principal simplificar los procesos de internación al país. Con esto, se busca asegurar el flujo logístico necesario para actividades estratégicas como el transporte, la cadena de producción y la agroindustria.
El anuncio y ratificación de este decreto se produce tras una serie de negociaciones entre el Gobierno y diversos sectores sociales, destacando el acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB). Este pacto fue alcanzado solo dos días después de que se lograra desactivar una ola de protestas y movilizaciones sociales que rechazaban la eliminación de los subsidios estatales a los combustibles.
Fuente: Infobae