Informes de agencias de inteligencia nacionales e internacionales han documentado cómo diversos grupos armados ilegales ejercen control en la frontera entre Colombia y Venezuela. Este dominio se llevaría a cabo mediante una colaboración estrecha con sectores de las fuerzas militares venezolanas y figuras políticas vinculadas a la administración del cuestionado mandatario Nicolás Maduro.
De acuerdo con recientes investigaciones, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las Farc han transformado esta zona limítrofe en un punto estratégico para las actividades de narcotráfico. En esta región, mantienen una dinámica que oscila entre la competencia y la alianza con instituciones estatales de Venezuela, lo cual ha generado una intensa pugna por la hegemonía de los corredores de droga.
Dentro del material probatorio, resalta una filmación que data del año 2020. En dicho video, un individuo conocido bajo el seudónimo de alias Julián Chollo, quien es identificado como el segundo al mando del frente Acacio Medina de las disidencias, manifiesta su respaldo irrestricto al oficialismo venezolano durante un encuentro con pobladores rurales en Elorza, ubicado en el estado Apure.
“Hoy nos encontramos en total apoyo al comandante, al camarada Nicolás Maduro para que se continúe con este gobierno, para que continúe en el mando dirigiendo este barco”

En la misma secuencia audiovisual, el cabecilla insurgente ‘Julián Chollo’ insta a la organización política Partido Patria Para Todos (PPT) a consolidarse como una estructura de mando que respalde la gestión del dirigente venezolano.
“Hemos llamado hoy la crema del equipo de trabajo del PPT para que este partido se convierta en una fuerza de poder para la solución de toda esta problemática, que se convierta en una fuerza de gobierno, camaradas, en apoyo al camarada Nicolás (Maduro)”
Para los organismos de seguridad de Colombia, este tipo de declaraciones son una evidencia clara de la presunta articulación política existente entre los grupos irregulares y el movimiento chavista.

Eje operativo y militar en la frontera
La documentación de inteligencia, que incluye correos electrónicos interceptados, sugiere que la ayuda mutua entre la guerrilla y los militares del vecino país va más allá de la simple protección territorial. Un caso específico menciona comunicaciones entre los guerrilleros identificados como ‘Lenin’ y ‘Salcedo’ tras el derribo de una aeronave militar.
Según los reportes, dos generales venezolanos habrían solicitado al ELN que ejecutara acciones de represalia contra grupos rivales de las Farc. Esta relación fue denominada internamente por la organización subversiva como la operación ‘La Alambrada’.
“El mayor que va a estar al frente de las operaciones ya tiene contacto directo con nosotros. Al parecer lo que nos trata de insinuar es que van a atacar a las Farc porque tienen bastantes indicios de que están bastante involucrados frente a la desaparición del helicóptero”
Este sistema de favores también contempla el acceso a tecnología de combate avanzada. Registros internos del ELN revelan que el grupo espera obtener misiles mediante sus nexos con el régimen, bajo la premisa de que no pueden prestar sus servicios de forma gratuita.

Por otro lado, el Frente Décimo de las disidencias, bajo la dirección de alias Arturo, habría gestionado la compra de lanzamisiles a través de diálogos con delegados de Rusia y funcionarios del Ministerio de Defensa de Venezuela. La estrategia consistía en que técnicos rusos instalarían el equipo en suelo venezolano para luego trasladarlo a la línea fronteriza, operación por la cual se habría acordado una remuneración de cinco millones de dólares a los militares venezolanos involucrados.
Sumado a esto, las investigaciones señalan la presencia de por lo menos 30 pistas de aterrizaje clandestinas localizadas en los estados de Zulia y Amazonas. Estas infraestructuras están destinadas a blindar las rutas para el transporte de cargamentos de estupefacientes.
Los informes subrayan que el ELN goza de una posición privilegiada en el actual contexto venezolano. Se calcula que el grupo tiene desplegados a unos 1.400 combatientes en los estados de Táchira, Apure, Bolívar y Amazonas. En estas zonas también estarían resguardados los máximos jefes del Comando Central.

Entre los líderes identificados se encuentran alias Gabino, alias Antonio García, alias Pablo Beltrán y alias Pablito. En contraste, las disidencias de las Farc cuentan con unos 200 efectivos en Zulia, Táchira y Apure, dirigidos por alias Iván Mordisco desde territorio colombiano. Adicionalmente, se reporta que 13 cabecillas de la Segunda Marquetalia permanecen ocultos en Venezuela.
Ante tales señalamientos, la respuesta desde el Palacio de Miraflores ha sido de total desmentido. En declaraciones emitidas en febrero de 2021, Nicolás Maduro sostuvo que la zona fronteriza padece una “situación de abandono por parte de Colombia” y afirmó que el área ha sido tomada por “mafias de contrabandistas, narcotraficantes y restos de la guerrilla colombiana”.

Fuente: Infobae