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Ucrania denuncia ofensiva masiva con 156 drones rusos en una sola noche

En un reciente reporte emitido por la Fuerza Aérea de Ucrania, se detalló que un total de 156 drones fueron lanzados desde territorio ruso en una nueva y agresiva incursión nocturna. De esta cifra, los sistemas de defensa antiaérea lograron que 135 fueran neutralizados de forma efectiva. No obstante, las autoridades confirmaron que 16 dispositivos consiguieron impactar en once zonas distintas del país, mientras que restos de aparatos interceptados cayeron en otras dos ubicaciones adicionales.

La aviación militar ucraniana calificó esta acción como parte de una ofensiva sistemática y advirtió que, tras el balance inicial, todavía se detectaba la presencia de naves enemigas en el espacio aéreo nacional. Un dato alentador dentro del reporte oficial es que, hasta el momento de la emisión, las autoridades de Ucrania no han registrado víctimas mortales ni heridos como consecuencia directa de estos ataques.

Ante la peligrosidad de la situación, el comando de la Fuerza Aérea de Ucrania instó a la ciudadanía a seguir estrictamente los protocolos de seguridad. El llamado enfatizó que el riesgo por la incursión de estos vehículos aéreos no tripulados persistía incluso mientras se difundía la información, por lo que se pidió a la población mantenerse atenta a las alertas oficiales y a las instrucciones de las instituciones de defensa.

Estrategia de ataques en la retaguardia

Desde que se inició la invasión a gran escala en febrero de 2022, los funcionarios ucranianos han denunciado que Rusia ha intensificado drásticamente el uso de drones. Según los reportes, estos despliegues masivos tienen como fin principal golpear infraestructura clave y objetivos militares situados en la retaguardia. Sin embargo, Ucrania sostiene que la gran mayoría de estos ataques son contenidos satisfactoriamente gracias a la modernización de sus sistemas defensivos implementados a lo largo del conflicto.

Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia presentó su propio balance, informando sobre el derribo de aproximadamente 20 drones ucranianos en diversos sectores del frente. Entre los datos específicos proporcionados por Moscú, se destaca la detección y neutralización de diez aparatos sobre la región de Rostov.

Además de Rostov, la institución castrense rusa detalló que se interceptaron dispositivos en las siguientes zonas:

  • Adigueya
  • Kursk
  • Mar Negro
  • Península de Crimea (anexionada en 2014)
  • Región de Vorónezh

El gobierno ruso atribuyó la autoría de estas incursiones a las fuerzas militares de Ucrania, enmarcando estos hechos dentro de sus operaciones de defensa territorial.

Guerra tecnológica y riesgos secundarios

La escalada actual evidencia que la confrontación tecnológica ha tomado un papel protagonista en el desarrollo de la guerra. Ambos bandos han potenciado el uso de sistemas aéreos no tripulados para labores de ataque y defensa, lo que obliga a una adaptación constante de las tácticas militares. Para Ucrania, la intercepción es vital no solo para proteger objetivos estratégicos, sino para evitar bajas civiles y militares.

No obstante, la Fuerza Aérea de Ucrania subrayó que el peligro no termina con el derribo del dron. Los restos de las naves interceptadas suelen caer en sectores habitados o sobre instalaciones críticas, lo que genera una amenaza de inseguridad persistente. Esta situación refuerza la necesidad de que los civiles mantengan la precaución incluso cuando las defensas tienen éxito.

Aunque no se precisó el modelo exacto de los drones neutralizados en esta última oleada, Ucrania ha mencionado anteriormente que los dispositivos Shahed de fabricación iraní son comunes en estas operaciones. El objetivo estratégico, de acuerdo con las declaraciones oficiales, sería provocar un desgaste en la capacidad defensiva ucraniana y socavar la moral de los habitantes mediante ataques continuos a centros urbanos.

Finalmente, las autoridades reiteraron que los sistemas de defensa aérea permanecen en alerta máxima y desplegados en las regiones de mayor vulnerabilidad. Mientras tanto, el intercambio diario de ataques con drones entre ambas naciones sigue deteriorando la situación humanitaria y provocando daños severos en la infraestructura, sin señales de que la intensidad de los combates vaya a disminuir en el corto plazo.

Fuente: Infobae

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