A la edad de 90 años, ha fallecido en un centro hospitalario de su natal Suiza el célebre escritor Erich von Däniken. El autor no solo alcanzó la categoría de best seller internacional con sus relatos, sino que fue el arquitecto de una vasta comunidad global de seguidores convencidos de que la humanidad no está sola en el universo. Sus teorías sostenían que el contacto con seres del espacio exterior fue un pilar determinante para el progreso de las primeras civilizaciones de la Tierra hace miles de años.
Para una gran parte de su audiencia, von Däniken representaba una figura similar a un anti Indiana Jones surgido en la época de la Posguerra. En lugar de rescatar tesoros para instituciones académicas, el autor prefería divulgar sus hallazgos a través de sus obras literarias, de las cuales logró comercializar más de 65 millones de ejemplares. Sus planteamientos sobre la arqueología alienígena y los astronautas del pasado no solo permearon en la cultura popular, sino que transformaron radicalmente el cine de ciencia ficción y la narrativa contemporánea.
No obstante, el escritor también fue blanco de severas críticas. Muchos expertos lo catalogaron como un pseudocientífico o un hábil manipulador que ajustaba las evidencias históricas para que encajaran en sus lucrativos relatos. Su éxito comercial fue tal que incluso llegó a concretar la construcción de su propio parque temático basado en sus polémicas ideas.
Sobre su impacto generacional, el reconocido escritor español Javier Sierra comentó en una conversación con un medio internacional: “De adolescente fui un gran lector de von Däniken, como tantísima gente. Y es verdad que ahí es donde yo tropiezo por primera vez con ese concepto antropológico de los maestros o los dioses instructores, con ese bagaje cultural que crea”.

Presencia en los medios y la cultura pop
Durante décadas, Von Däniken se mantuvo en el ojo del huracán mediático, enfrentándose constantemente a la comunidad científica internacional. A pesar de que sus hipótesis sobre el origen galáctico de la cultura humana han sido descartadas por la academia, su influencia se expandió con fuerza gracias a la televisión, especialmente a través del programa Alienígenas Ancestrales (Ancient Aliens) emitido por History Channel.
Este legado visual y narrativo es rastreable en grandes producciones de Hollywood. Se pueden identificar elementos de su pensamiento en cintas como Stargate, la película Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal dirigida por Steven Spielberg, y Prometheus, la precuela de la franquicia Alien. Su huella también está presente en la serie original de Battlestar Galáctica y en el exitoso videojuego Halo.
En el año 2003, el autor suizo inauguró el Jungfrau Park en la localidad de Interlaken. Sin embargo, el proyecto recibió duras críticas de especialistas como Antoine Wasserfallen, integrante de la Academia Suiza de Ciencias Técnicas, quien tildó al recinto como un “Chernóbil cultural”. El parque debió cerrar sus puertas en 2006 por falta de rentabilidad, aunque logró reabrir tres años después para operar exclusivamente durante los meses de verano.
La biografía de von Däniken, nacido un 14 de abril, también registra episodios complejos. A los 19 años, cumplió una pena de cuatro meses de cárcel por un robo de menor cuantía. Tras alejarse del sistema educativo formal, hizo carrera en el sector hotelero, alcanzando puestos directivos en prestigiosos hoteles de cinco estrellas en su país de origen.

El origen de su éxito literario y los problemas legales
Fue precisamente durante su desempeño en la hotelería cuando comenzó a estructurar su hipótesis principal: la visita de entidades de otros mundos que fueron interpretadas como deidades por nuestros ancestros. Aunque conceptos similares ya habían sido planteados por autores como Robert Charroux, Louis Pauwels y Jacques Bergier, fue von Däniken quien los masificó con Recuerdos del futuro (Chariots of the Gods), lanzado en 1968.
El camino al éxito no fue sencillo; el autor recordó que su primer borrador fue rechazado por unas veinte editoriales antes de que Econ-Verlag aceptara publicarlo. Rápidamente, el libro se convirtió en un fenómeno de ventas en Alemania, Austria y Suiza, permitiéndole abandonar definitivamente el mundo de los hoteles para dedicarse a sus investigaciones.
Sin embargo, la sombra de la justicia volvió a aparecer en noviembre de 1968, cuando fue arrestado bajo cargos de fraude y falsificación de documentos para obtener préstamos bancarios por un valor de 130.000 dólares. Fue condenado a tres años de prisión, de los cuales cumplió uno. Durante su encierro escribió su segunda obra, Regreso a las estrellas. Las ganancias de sus ventas le permitieron cubrir sus deudas y los costos del proceso legal.

Controversias científicas y la Cueva de los Tayos
El ámbito académico siempre ha considerado sus libros como ejemplos de pseudohistoria. Ante esto, el suizo defendía su postura argumentando la falibilidad de la ciencia convencional:
“La ciencia está en lo correcto hasta que algo le demuestra que estaba equivocada, por lo tanto la ciencia siempre puede ser falsa, aunque en este momento no pueda demostrar lo contrario”
declaró para la revista Stern.
El autor insistía en que existían pruebas físicas ocultas, afirmando estar convencido de que bajo la Gran Pirámide de Egipto todavía existen cámaras con literatura de épocas remotas. Para sustentar su visión, realizaba análisis comparativos entre textos como el Popol Vuh de los mayas, la Biblia y el Mahabharata de la India, buscando denominadores comunes sobre seres celestiales.

Su metodología consistía en reinterpretar lo espiritual bajo una lente tecnológica: “En la religión tradicional un ángel baja del cielo, tiene alas, los ángeles tienen un halo alrededor de su cabeza, a veces portan un arma. Ahora olvidas la palabra ángel y la sustituyes por la de extraterrestre. Haciendo esto cambias el texto completo”.
En Ecuador, su nombre está ligado a la famosa Cueva de los Tayos. En su libro El oro de los dioses, von Däniken relató el hallazgo de una biblioteca metálica y estatuas de oro en dicha cueva, vinculando al arqueólogo Juan Móricz en el relato. No obstante, Móricz desmintió al autor ante la revista Der Spiegel, asegurando que el escritor nunca entró a las profundidades de la cueva. Finalmente, en 1978, von Däniken confesó a la revista Playboy que había inventado ciertos detalles del descenso para añadir dramatismo a su narración.

Legado y últimos años
A mediados de los años 80, publicó el libro ¿En qué me he equivocado?, donde admitió ciertas fallas en sus interpretaciones pasadas. En dicha obra escribió:
“En muchos detalles estaba equivocado, pero es algo normal en la ciencia… Lo principal es que los extraterrestres estuvieron aquí hace miles de años, ellos crearon la inteligencia humana a través de manipulación genética y ayudaron a nuestros antepasados con cierta tecnología”.
En 1991, fue galardonado con el premio Ig Nobel de literatura, un reconocimiento irónico para trabajos que primero hacen reír y luego pensar. Hasta sus últimos días, Erich von Däniken mantuvo su fe en el retorno de estos visitantes, sosteniendo que “los extraterrestres saben de nosotros porque somos parte de su ADN” y que el reencuentro es inevitable según los antiguos mitos del mundo.
Fuente: Infobae