Las fuertes precipitaciones registradas la noche del domingo 11 de enero provocaron acumulaciones de agua en varios puntos de Guayaquil, especialmente en sectores del norte de la ciudad. El monitoreo se realizó de forma permanente desde el centro C5, con base en los registros de los pluviómetros municipales.
En algunas zonas se contabilizaron cerca de 100 litros de lluvia por metro cuadrado. Aunque se reportaron anegaciones temporales, el nivel del agua comenzó a descender una vez que la intensidad de la lluvia disminuyó. La ciudad se mantiene operativa y en estado de alerta ante el inicio de la temporada invernal.
De acuerdo con la evaluación técnica, alrededor del 90 % de los eventos atendidos están relacionados con la obstrucción de sumideros por acumulación de basura, como fundas plásticas, vasos y otros desechos, lo que impide el adecuado drenaje del agua.
Hasta el momento se han identificado 18 puntos con presencia de agua acumulada, aunque en la mayoría se registra una reducción progresiva. Entre las zonas más afectadas constan la vía Perimetral y la avenida Francisco de Orellana, sectores que históricamente presentan dificultades durante las primeras lluvias debido al arrastre de material y desechos hacia los drenajes.
Para atender la emergencia, se desplegaron cuadrillas operativas y siete hidrocleaners, en coordinación con otras entidades municipales, con el objetivo de restablecer la normalidad en los puntos críticos. Uno de los sectores priorizados es la vía Perimetral, en el tramo cercano al hospital universitario, una zona de alto flujo vehicular pesado.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para disponer adecuadamente los residuos y respetar los horarios de recolección, a fin de prevenir nuevas obstrucciones y reducir afectaciones durante las lluvias.
KG