Desde la Casa Blanca, se desmintió este lunes de manera categórica que el presidente Donald Trump tenga responsabilidad directa en la demanda e investigación que el Departamento de Justicia ha iniciado contra Jerome Powell, titular de la Reserva Federal (Fed). Estas declaraciones surgen luego de que Powell hiciera público el proceso judicial, calificándolo como parte de una serie de «amenazas y la presión constante» ejercida por la administración federal.
La portavoz del gobierno, Karoline Leavitt, fue la encargada de transmitir la postura oficial ante los medios de comunicación. Al ser consultada específicamente sobre si el mandatario estadounidense habría dado la instrucción a los funcionarios de justicia para proceder penalmente contra el jefe del banco central, la funcionaria respondió con un rotundo «no».
Durante su intervención, Leavitt prefirió no profundizar en cómo los cuestionamientos públicos de Trump hacia la gestión de la Reserva Federal pudieron haber incidido en la apertura del expediente. No obstante, enfatizó que el líder republicano posee la facultad legal de cuestionar el desempeño de Powell. «(Trump) tiene el derecho que le otorga la Primera Enmienda, al igual que todos ustedes», recalcó la vocera para justificar la postura crítica del jefe de Estado.
Cuestionamientos a la gestión económica
Por otro lado, la representante del Ejecutivo aprovechó la oportunidad para reiterar la opinión negativa de la administración sobre la conducción de la política económica por parte de la entidad financiera.
«Una cosa está clara (y) el presidente lo ha dejado muy claro, Jerome Powell es malo en su trabajo. En cuanto a si Jerome Powell es un delincuente o no, esa es una respuesta que tendrá que averiguar el Departamento de Justicia, y parece que tienen intención de averiguarlo»
, agregó Leavitt.
Este cruce de declaraciones se produce apenas 24 horas después de que el propio Jerome Powell revelara que es objeto de una pesquisa federal. El origen de la investigación radica en su comparecencia ante el Congreso en junio pasado, donde testificó sobre el proyecto de remodelación multimillonaria del edificio sede del organismo. El funcionario ha denunciado esta maniobra judicial como una acción «sin precedentes» en Washington, interpretándola como un intento de «intimidación» sobre la política monetaria del país.
A través de un video difundido en la cuenta oficial del organismo en la red social X, el presidente de la Fed defendió su trayectoria de neutralidad técnica. Powell recordó que ha servido bajo el mando de cuatro administraciones distintas, pertenecientes tanto al Partido Republicano como al Partido Demócrata, asegurando que siempre ha «desempeñado (sus) funciones sin temor ni favoritismos políticos».
Finalmente, cabe recordar que Donald Trump ha mantenido una postura de confrontación constante con la Reserva Federal, abogando por una reducción drástica en los tipos de interés. El objetivo del mandatario es minimizar los costos de financiamiento para el Gobierno federal y propiciar un entorno de mayor dinamismo para la actividad del sector privado en los Estados Unidos.
Fuente: Infobae