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Operación militar tripartita contra el ELN en Venezuela

Una coalición militar sin precedentes integrada por Estados Unidos, con el soporte directo de Venezuela y el apoyo estratégico de Colombia, se encuentra ultimando detalles para una intervención contra los asentamientos del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en suelo venezolano.

Esta nueva hoja de ruta estratégica responde al fortalecimiento de la guerrilla en la zona fronteriza. Los reportes de inteligencia señalan que el avance del grupo armado ha obligado a las naciones involucradas a coordinar acciones directas para frenar su expansión.

La misión, que se halla actualmente en su etapa de planificación, busca desarticular las bases que el ELN ha establecido en regiones de Venezuela próximas a la frontera con Colombia y en enclaves del Caribe asociados a rutas de narcotráfico. El fin primordial de esta operación es neutralizar las capacidades delictivas y bélicas de esta organización en la región.

Se estima que la presencia de combatientes en el país vecino oscila entre los 250 y 300 integrantes. Para evitar la detección por parte de organismos internacionales, la guerrilla ha optado por fragmentarse en células reducidas compuestas por entre 15 y 50 personas, reduciendo así su exposición ante posibles ataques aéreos o terrestres.

La operación aliada se enfoca en desmontar estructuras del ELN cerca de la frontera colombo-venezolana vinculadas al narcotráfico - crédito Stringer/AFP

El giro diplomático y militar de Venezuela

La participación de las autoridades venezolanas marca un hito en la política regional. Reportes internos indican un cambio radical en la postura del gobierno de Caracas, permitiendo operaciones internacionales en su territorio para combatir a la insurgencia.

“Estados Unidos, con el beneplácito de Delcy Rodríguez, van a intervenir y atacar al ELN en suelo venezolano, muy cerca de Colombia”

Este escenario se ha visto condicionado por los cambios políticos recientes, incluyendo la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores en la capital venezolana, lo que habría provocado una desestabilización en las filas de la insurgencia y una dispersión táctica.

“En cada uno de esos campamentos hay solo comisiones, estructuras muy pequeñas del ELN; lo hacen por seguridad para evitar ser detectados”

La presión ejercida por las fuerzas de seguridad venezolanas, ahora en sintonía con Estados Unidos y las Fuerzas Militares de Colombia, ha restringido significativamente la movilidad de los guerrilleros hacia otras áreas geográficas, limitando su capacidad de repliegue.

El despliegue militar incluye la cooperación inédita de Venezuela y el respaldo estratégico de las Fuerzas Armadas de Colombia - crédito AFP

Despliegue defensivo y contención en la frontera

Desde el lado colombiano, se prepara un robusto contingente militar para sellar la frontera. El objetivo es prevenir el repliegue de los subversivos hacia territorio nacional y evitar que se agrupen con otros frentes que operan en departamentos limítrofes.

Fuentes militares de alto rango han confirmado que existe una alta probabilidad de implementar un cerco operativo para limitar las opciones de escape de los insurgentes. “No se descarta que del lado colombiano, con más de 30.000 soldados, se haga trabajo de contención en apoyo a esta operación de Estados Unidos en territorio venezolano”, precisaron mandos oficiales.

Estas maniobras se concentrarán en puntos críticos para mitigar cualquier reacción violenta o intento de huida masiva por parte de los miembros del ELN ante la inminente ofensiva de las fuerzas aliadas.

La captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores desestabilizó la región y forzó la dispersión de las estructuras guerrilleras del ELN - crédito Europa Press

Tecnología de vigilancia avanzada

La planificación de este ataque se apoya en sofisticados sistemas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento. Las autoridades están empleando las siguientes herramientas para garantizar el éxito de la operación:

  • Interceptaciones de comunicaciones de alta frecuencia.
  • Uso de tecnología de radar para monitorear movimientos terrestres.
  • Vigilancia constante para evitar la infiltración de mandos jerárquicos hacia Colombia.

A pesar del incremento de la vigilancia técnica, hasta el momento los mandos militares informan que no se han registrado movimientos de tropas de gran escala o desplazamientos masivos en las zonas de interés estratégico.

Finalmente, existe una alerta vigente sobre el posible aumento de la violencia en Colombia como represalia. La inteligencia advierte que el ELN podría buscar nuevas rutas de escape y tácticas evasivas, lo que podría afectar tanto a la fuerza pública como a la población civil. Las agencias internacionales mantienen un seguimiento exhaustivo para asegurar la precisión de las operaciones proyectadas.

Fuente: Infobae

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