A raíz de los recientes pronunciamientos del mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, respecto a la situación de los grupos delictivos en territorio mexicano, los integrantes del Gabinete de Seguridad de México fueron interpelados para fijar una postura oficial sobre el rumbo de las acciones nacionales.
Durante la jornada informativa del pasado 11 de enero, Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), comunicó la captura de dos individuos presuntamente vinculados con el asesinato de Carlos Manzo, quien se desempeñaba como presidente municipal de Uruapan, Michoacán.
En este mismo espacio, el secretario abordó la complejidad de los vínculos en materia de seguridad que mantienen México y los Estados Unidos, especialmente tras las declaraciones de Trump en una entrevista para la cadena Fox News.
En dicha intervención, el exmandatario estadounidense fue tajante al expresar:
“Vamos a empezar ahora mismo a atacar en tierra, en lo que respecta a los cárteles. Los cárteles gobiernan México”.
Este escenario de tensión internacional se produce poco después de que, el pasado 3 de enero, las autoridades estadounidenses realizaran la detención del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

Diálogo y coordinación permanente: La postura de Harfuch
Al ser consultado sobre cómo recibe el Gobierno de México las advertencias de Trump, García Harfuch enfatizó que existe un intercambio de información constante y fluido con las agencias de seguridad del país del norte.
El funcionario explicó que la cooperación bilateral se manifiesta a través de un conjunto de protocolos conjuntos que no se han detenido. Subrayó que la transferencia de datos de inteligencia es un proceso cotidiano que se mantendrá vigente para enfrentar las amenazas comunes.
Respecto a la operatividad actual, García Harfuch declaró lo siguiente:
“Constantemente, tenemos operaciones, constantemente tenemos detenciones constantemente tenemos extradiciones, como siempre se informa. Esto no ha cambiado, cada vez se ha estrechado más la coordinación, siempre con absoluto respeto a nuestro país”.
Soberanía nacional: El límite establecido por Sheinbaum
Previamente, el 10 de enero, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó que la ruta de coordinación con el Gobierno de Estados Unidos sigue firme, aunque aclaró que bajo ninguna circunstancia se permitirá una relación basada en la subordinación.

La mandataria mexicana fue enfática al señalar los límites de la diplomacia y el trabajo conjunto en materia de orden público y justicia:
“Platicamos, negociamos y trabajamos, pero hay algo que no está a negociación: la independencia y la soberanía de la patria”.
En este contexto, expertos internacionales han analizado la dinámica entre ambos mandatarios. Mike Vigil, quien fuera jefe de Operaciones Internacionales, señaló en una entrevista que Sheinbaum posee las facultades necesarias para gestionar el trato con su homólogo de EE. UU. mediante los canales diplomáticos establecidos.
De acuerdo con Vigil, la relación podría encontrar un equilibrio estratégico:
“Donald Trump respeta a Sheinbaum. Ella es una mujer fuerte y sabe cómo manejar esta relación”.
Finalmente, se reportó que el 11 de enero, la Embajada de Estados Unidos en México emitió una alerta sobre la colocación de barreras flotantes en el Río Bravo. Esta medida busca desincentivar el cruce irregular de personas en la zona fronteriza.
Organizaciones civiles y defensores de los derechos de los migrantes han manifestado su preocupación, calificando estas estructuras como una potencial “trampa mortal” debido a las graves lesiones físicas que pueden causar a quienes intentan atravesar el afluente hacia territorio estadounidense.
Fuente: Infobae