La industria del entretenimiento y los apasionados del género popular se encuentran de luto tras la confirmación del fallecimiento de Yeison Jiménez. El talentoso cantautor, admirado por su carisma y potencia vocal, perdió la vida el pasado sábado 10 de enero de 2026 en un fatídico accidente de aviación ocurrido en la vereda Romita, localizada en la ruta que une a Paipa con Duitama, en el departamento de Boyacá. El artista, quien contaba con 34 años de edad, tenía programada una actuación esa misma noche en Marinilla, Antioquia, dejando una huella imborrable en sus allegados y su vasta audiencia.
Como respuesta a esta pérdida irreparable, el domingo 11 de enero, una multitud de fanáticos se dio cita en las inmediaciones del estadio El Campín, en Bogotá, para rendir un tributo cargado de sentimiento. El deceso del intérprete generó una profunda conmoción nacional, convocando a seguidores que llegaron al lugar con una mezcla de melancolía y gratitud por las vivencias compartidas a través de la obra del músico.
Un tributo a la luz de las velas
La jornada conmemorativa, que inició durante las primeras horas de la tarde, congregó a personas de todas las edades provenientes de diversos sectores del país. Los asistentes portaban velas, flores y pancartas con el objetivo de exaltar la memoria de un hombre que se convirtió en una figura fundamental de la música colombiana.




A través de las plataformas digitales, se han difundido registros conmovedores del evento. Cientos de velas encendidas iluminaron el exterior del estadio, generando un clima de respeto y solemnidad. En medio del silencio de la noche, las composiciones de Yeison Jiménez resonaron en altavoces mientras la multitud, unida por el dolor, entonaba al unísono sus temas más icónicos, entre los que destacaron:
- Aventurero
- Bendecida
- Ni tengo ni necesito
- La última farra
El ambiente estuvo marcado por la reflexión, dado que la tragedia ha dejado un vacío significativo en el corazón de miles de ciudadanos. Resulta especialmente simbólico que el estadio El Campín, que debía albergar su concierto el próximo 28 de marzo, se transformara en el punto de encuentro para esta despedida masiva.
Desde tempranas horas, diversos clubes de seguidores organizados en todo el territorio nacional hicieron un llamado a la unidad para participar en esta velatón masiva en honor al artista.

Este acto no fue solo un homenaje fúnebre, sino una declaración de agradecimiento por el impacto de su carrera en la vida de los colombianos. En el centro de la concentración, se desplegó una extensa tela blanca donde los presentes pudieron escribir mensajes de despedida y palabras de afecto eterno hacia el cantante.
La jornada transcurrió entre oraciones y cánticos espontáneos. Mientras las luces de las velas persistían, los asistentes compartieron historias sobre cómo la música del intérprete paisa acompañó sus momentos más personales. Pese al matiz triste de la jornada, el intercambio de vivencias sobre sus espectáculos brindó un sentido de esperanza a los participantes.
Cabe destacar que, a lo largo de su trayectoria profesional, el cantautor se posicionó como un referente del esfuerzo y la dedicación. Proveniente de una familia de origen humilde, logró superar diversos desafíos y, apoyado en su talento y voz, conquistó el respeto de una audiencia internacional.

El 11 de enero de 2026 será recordado como el día en que la nación se unió para honrar a un ícono musical. Aunque Yeison Jiménez ya no se encuentre físicamente, su legado sonoro y su voz permanecerán resguardados en la memoria de un país que siempre lo admiró.
Fuente: Infobae