Durante la jornada vespertina del pasado domingo 11 de enero, se registró un violento hostigamiento armado contra las instalaciones de la subestación de Policía de Guamalito, ubicada en la jurisdicción del municipio de El Carmen, en el departamento de Norte de Santander. Según los reportes iniciales, la agresión dejó como saldo un uniformado con heridas de proyectil en una de sus extremidades inferiores.
Detalles del uniformado afectado
El servidor policial alcanzado por las balas ha sido identificado como Diomar Alexis Arias Contreras. De acuerdo con información proporcionada por fuentes de la zona, el agente se encuentra actualmente en condición estable tras haber recibido dos impactos de bala que afectaron específicamente su pierna y un glúteo.
El incidente ha generado una fuerte alerta en la región del Catatumbo, un área donde la seguridad se ha visto seriamente comprometida por la operatividad de estructuras criminales. En esta zona del país, es constante la presencia y el accionar del ELN y de diversas disidencias de las Farc, agrupaciones que incrementan significativamente el nivel de riesgo para las fuerzas del orden.
Contexto de la agresión en Guamalito
Las investigaciones preliminares sugieren que los disparos fueron realizados por un francotirador, una modalidad que los grupos armados ilegales emplean con frecuencia en este corregimiento para atacar a las autoridades de forma sorpresiva. El nivel de violencia desplegado en este ataque directo contra la subestación subraya los desafíos extremos que enfrentan los policías que prestan su servicio en estos puntos críticos de Norte de Santander.
Hasta el momento, se mantiene la expectativa por el pronunciamiento oficial que emitirán los altos mandos policiales y las autoridades civiles para esclarecer los detalles de lo ocurrido y determinar la autoría específica del atentado en esta convulsa zona. Este evento se mantiene como una noticia en desarrollo mientras se estabiliza la situación de orden público en el sector.
Fuente: Infobae