La actual temporada de influenza 2025-2026 en Estados Unidos está registrando un impacto considerablemente severo en la población pediátrica. De acuerdo con los informes emitidos por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) el pasado 9 de enero, las tasas de hospitalización infantil han alcanzado niveles que no son comunes para este periodo del año. Este fenómeno de casos graves entre niños y adolescentes ocurre en un contexto de mínimos históricos en la cobertura vacunal y transformaciones en las directrices oficiales de inmunización.
El reporte más reciente de los CDC destaca que la tasa de hospitalizaciones en menores es la segunda más alta registrada en los últimos 15 años para esta etapa de la temporada. Hasta la primera semana de enero, el país ha contabilizado un total de 14.153 ingresos hospitalarios vinculados a la gripe, lo que representa un crecimiento del 44% en comparación con la semana anterior. Lamentablemente, ya se han confirmado 17 fallecimientos infantiles debido a las complicaciones del virus.
La situación sanitaria se ve agravada por una marcada disminución en la inmunización de menores. Datos del organismo federal indican que, al finalizar el mes de diciembre, apenas el 42,5% de la población infantil contaba con la vacuna antigripal, la cifra más baja detectada desde el año 2019. Esta tendencia genera una profunda preocupación en los hospitales pediátricos, los cuales ya reportan una saturación en sus servicios y una demanda de atención médica que no deja de crecer.
Estadísticas oficiales y grupos más vulnerables
Las cifras detalladas por los CDC revelan que la incidencia de hospitalización en infantes menores de cinco años se situó en 46 casos por cada 100.000 habitantes. No obstante, el panorama es aún más crítico para los lactantes menores de un año, donde la tasa se disparó a 73,7 por cada 100.000, superando por mucho los promedios históricos para este grupo. Actualmente, después de los adultos mayores, los niños representan el sector más vulnerable en este ciclo invernal.
En metrópolis como Nueva York, el 54% de los contagios confirmados corresponden a personas menores de 18 años. Del mismo modo, estados como las Carolinas enfrentan un repunte prematuro de la enfermedad, con una demanda asistencial pediátrica que sobrepasa los registros de temporadas anteriores para estas mismas fechas.

Reportes desde los centros hospitalarios
El Children’s Hospital Colorado es una de las instituciones que ha manifestado mayor presión asistencial. La doctora Suchitra Rao, especialista en enfermedades infecciosas de dicho hospital, señaló que en apenas tres meses se han registrado casi 600 internaciones pediátricas, una cifra alarmante frente a las 800 hospitalizaciones totales contabilizadas en toda la temporada previa. Al respecto, la experta advirtió:
“no hay señales de que el ciclo esté cerca de concluir”
Un dato revelador compartido por los CDC es que más del 80% de los niños que requirieron hospitalización por influenza no habían sido vacunados. Este patrón se repite de manera consistente en diversos centros médicos a lo largo del territorio estadounidense, vinculando directamente la falta de inmunización con la gravedad de los cuadros clínicos.
Cambios en la política de inmunización y debates científicos
Recientemente, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) de Estados Unidos aplicó modificaciones al calendario nacional de inmunización, retirando la vacuna contra la gripe de la lista de recomendaciones habituales para niños. En el portal oficial de los CDC, la actualización ahora menciona que “las vacunas contra la gripe están disponibles para personas desde los seis meses de edad en adelante durante la temporada de influenza”, omitiendo la recomendación explícita que existía anteriormente.
Pese a este cambio administrativo, los CDC sostienen que vacunarse sigue siendo la herramienta primordial para evitar complicaciones severas. El organismo subraya en su informe semanal que la inmunización ha demostrado ser efectiva para reducir drásticamente los fallecimientos y las hospitalizaciones en infantes.

Relación entre bajas tasas de vacunación y riesgos de salud
Diversas investigaciones respaldadas por los CDC ratifican que la vacuna reduce el riesgo de crisis sanitarias en menores. Un estudio realizado en 2022 determinó que la inmunización baja en un 75% las probabilidades de desarrollar una enfermedad grave por gripe, mientras que otro análisis de 2020 mostró una reducción del 41% en las internaciones hospitalarias pediátricas.
La doctora Rao reafirmó que la evidencia en su centro médico y los datos epidemiológicos globales confirman que las vacunas previenen cuadros críticos. Sin embargo, la realidad actual en las salas de hospitalización muestra que la gran mayoría de los pacientes infantiles no contaban con la protección de la dosis correspondiente.
Balance de la temporada 2025-2026 y proyecciones
La actividad del virus de la influenza se mantiene en niveles elevados en gran parte del país. Hasta el 3 de enero, la tasa general de hospitalización en Estados Unidos subió a 40,6 casos por cada 100.000 habitantes, un incremento notable frente a los 28,1 de la semana precedente.
En cuanto a la mortalidad general, el informe federal indica que el índice de muertes asociadas al virus pasó del 0,9% al 1,9% en el último registro. Se estima que, en lo que va de la temporada, la gripe ha causado la muerte de unas 7.400 personas y ha provocado más de 180.000 hospitalizaciones en total.

Controversia sobre las recomendaciones oficiales
La decisión del HHS de modificar los protocolos ha generado un intenso debate. Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud, manifestó en declaraciones públicas que
“no hay ciencia que respalde la vacunación antigripal infantil”
basándose en una revisión de 2016 de la Cochrane Collaboration. No obstante, esta postura es cuestionada por los CDC y expertos que citan estudios más recientes sobre la eficacia de los biológicos.
Finalmente, los CDC recuerdan que “aún hay tiempo para vacunarse” e instan a los padres y cuidadores a buscar asesoría médica profesional para proteger a los menores, mientras se espera que la actividad del virus continúe con fuerza durante las próximas semanas. La agencia ha calificado esta temporada, de forma preliminar, como de severidad moderada, aunque el desenlace dependerá de la evolución del virus y el aumento de la cobertura inmunológica.
Fuente: Infobae