El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, sostuvo este viernes conversaciones telefónicas tanto con Delcy Rodríguez, figura clave del oficialismo venezolano, como con Edmundo González, principal referente de la oposición. El mandatario español comunicó que durante estos contactos transmitió la postura de que España respaldará un proceso de transición que sea “pacífica, dialogada y democrática en Venezuela”. Asimismo, Sánchez subrayó que dicha evolución política debería ser “liderada por los propios venezolanos”, en una mención dirigida a Donald Trump.
A través de su perfil oficial en la red social X, el jefe del Ejecutivo manifestó la disposición de su administración para colaborar en la crisis: “Queremos acompañar al país en esta nueva etapa y contribuir a acercar posiciones”. En esa misma línea, recalcó el compromiso regional de su nación al señalar que “América Latina sabe que cuenta con el apoyo de España, como le he reiterado esta semana a los presidentes de Brasil, Chile, Colombia, Guatemala, México y Uruguay”.
Respecto al diálogo con Edmundo González, la comunicación se extendió por un lapso de 17 minutos. Durante la charla, el líder opositor —quien permanece exiliado en Madrid desde el año 2024— hizo hincapié en que la liberación de los presos políticos no puede ser un acto parcial, sino que debe alcanzar a la totalidad de las personas detenidas por motivaciones ideológicas. González también utilizó sus redes sociales para informar que le transmitió al presidente la importancia crítica de contar con verificación internacional para otorgar transparencia a estos procesos.
Condiciones para la transición política
El dirigente opositor, cuya victoria en los comicios del 28 de julio es defendida por su coalición frente a Nicolás Maduro, detalló ante Sánchez tres requisitos que considera innegociables para una transición real: el cese de la persecución política, el desarme efectivo de los grupos paraestatales y el respeto irrestricto a la voluntad popular expresada en las urnas.
Pese a que diversos gobiernos internacionales ya han procedido a reconocer a Edmundo González con el estatus de presidente electo, España mantiene una posición de cautela diplomática y todavía no le otorga dicho reconocimiento oficial. No obstante, el flujo de comunicación permanece activo, como lo demuestra la llamada previa sostenida entre González y el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, días antes de este contacto directo con la presidencia.
Finalmente, González puntualizó que la comunidad internacional y las autoridades españolas tienen la capacidad de discernir entre simples “gestos tácticos” y un compromiso genuino con el Estado de derecho y la democracia. El político insistió en que el enfoque de la presión externa debe centrarse en obtener transformaciones estructurales que sean verificables, evitando conformarse con reacciones momentáneas del Ejecutivo chavista.
Fuente: Infobae