En una reciente y reveladora entrevista concedida el 9 de enero de 2026, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, compartió pormenores sobre una advertencia que recibió de manera directa por parte de Donald Trump. Según el mandatario colombiano, el líder estadounidense le manifestó que se estaban gestando “cosas malas” contra el territorio nacional, lo que incluía la planificación de una posible incursión militar. Estas declaraciones surgen en un contexto de elevada fricción diplomática entre la Casa de Nariño y la administración de Estados Unidos.
La charla entre ambos jefes de Estado tuvo una duración aproximada de una hora y representó un cambio significativo en la comunicación oficial, especialmente tras las tensiones generadas por la caída de Nicolás Maduro en Caracas a manos de fuerzas militares. Durante el encuentro en la residencia presidencial, Petro manifestó su inquietud ante las presiones de facciones radicales en EE. UU. que buscan su detención y extradición.
“Indudablemente. Nicolás Maduro o cualquier presidente en el mundo puede ser extraído si no concuerda con ciertos intereses”
El presidente colombiano utilizó la reciente captura del dictador venezolano y su traslado forzoso a Estados Unidos para ilustrar el peligro que percibe. Ante esta situación, Gustavo Petro sostuvo que su principal escudo es el respaldo popular, debido a que Colombia carece de la tecnología bélica necesaria para repeler una agresión externa de gran escala.
“Aquí ni siquiera hay defensa antiaérea. Nunca se compró porque la lucha es interna. La guerrilla no tiene aviones de combate F-16 y el Ejército no cuenta con ese tipo de defensa”, señaló el mandatario al explicar por qué ha recurrido a la movilización social. Esta estrategia de resistencia culminó el pasado 7 de enero de 2026 con una masiva concentración en la Plaza de Bolívar de Bogotá, donde anunció la visita de Delcy Rodríguez, actual presidenta interina de Venezuela.

La distensión momentánea tras el contacto telefónico
A pesar de la gravedad de las amenazas previas, el contacto con Donald Trump sirvió para matizar el enfrentamiento verbal. Petro indicó que el nivel de confrontación parece haber disminuido temporalmente tras la llamada, aunque admitió desconocer los detalles específicos de los planes tácticos.
“Creo que se congeló, pero puedo equivocarme. No supimos qué acción militar se planificaba, solo que había una en curso”
El mandatario relató que Trump confesó abiertamente que “estaba pensando en hacer cosas malas en Colombia” y que sus asesores ya estaban en fase de diseño de una operación armada. Este clima de zozobra se intensificó desde el 3 de enero de 2026, fecha de la Operación Resolución Absoluta ejecutada por la Fuerza Delta, en la cual fueron capturados Maduro y su esposa, Cilia Flores. En ese momento, el presidente estadounidense lanzó una advertencia pública instando a Petro a “cuidarse el trasero”.

Posturas sobre narcotráfico, Uribe y política exterior
Durante la extensa conversación, se abordaron temas estructurales como la lucha contra las drogas y la relación con la oposición colombiana. Petro fue tajante al despojar de cualquier carácter político a los grupos ilegales actuales, calificándolos como organizaciones movidas únicamente por la “codicia”.
Asimismo, criticó la política de extradición y las negociaciones que Estados Unidos mantiene con criminales confesos. “Negociar con un grupo delincuencial lo hace Estados Unidos todo el tiempo. Estados Unidos negocia con los señores capos que nosotros extraditamos”, afirmó el presidente, sugiriendo que la Fiscalía de Colombia ha actuado con temor en estos procesos y que Trump podría facilitar un cambio de enfoque.

Por otro lado, el jefe de Estado colombiano acusó a la oposición residente en Florida de desinformar a la Casa Blanca. También lanzó críticas hacia el expresidente Álvaro Uribe, señalando que sus declaraciones parecen incentivar una intervención extranjera: “Usted lee lo que dice Álvaro Uribe y prácticamente viene a defender que nos ataquen”.
En cuanto a su retiro de la vida pública, el mandatario fue enfático al asegurar que no buscará interferir en futuros procesos electorales una vez concluya su periodo. “Yo no me puedo meter en política. Está prohibido”, aclaró, añadiendo que prefiere la escritura de libros antes que convertirse en un “viejo cansón”, marcando distancia con la figura de Uribe.
Sobre su afinidad personal con Trump, el mandatario destacó que ambos comparten un estilo directo y pragmático. Reveló que el líder republicano le dijo: “Sé que se han inventado muchas mentiras alrededor de usted, igual que sobre mí”.

El nuevo escenario en Venezuela y la figura de Delcy Rodríguez
La situación del país vecino tras la salida de Maduro ocupó un espacio central en la entrevista. Petro defendió su relación con Delcy Rodríguez, quien ha asumido el mando interino del régimen venezolano en medio de señalamientos internos.
“La acusaron de ser la traidora. Ella ve la necesidad de fortalecer la unidad latinoamericana, pero su tarea central debería ser unir al pueblo de Venezuela. Si el pueblo se divide, habrá colonización. Si se une y busca una salida política al problema evidente que hay, puede avanzar”
El presidente también recordó los esfuerzos diplomáticos previos junto a México y Noruega para alcanzar un pacto de elecciones libres. Detalló que mantuvo diálogos con Joe Biden y el propio Maduro para proponer un plebiscito y un gobierno de coalición, pero la iniciativa fracasó por la negativa de ambas partes. “Yo no considero que fueran unas elecciones libres”, sentenció al referirse a los comicios venezolanos, una visión que asegura compartir con sus homólogos de Brasil y México.

Crisis fiscal y decreto de emergencia en Colombia
Finalmente, el mandatario justificó la declaratoria de emergencia económica emitida en diciembre de 2025. El objetivo primordial de esta medida excepcional es subsanar un vacío financiero de 16,3 billones de pesos (aproximadamente 4.350 millones de dólares) en el presupuesto nacional para el año 2026.
Gustavo Petro admitió que esta decisión responde a la inestabilidad política y financiera que atraviesa la nación a las puertas de un nuevo año electoral. No obstante, se mostró optimista por el apoyo recibido en las calles: “El que ya faltando tan poco salga tanta gente a las plazas demuestra fuerza. Me siento muy satisfecho de la compañía del pueblo”, concluyó.
Fuente: Infobae