Una jornada de alta tensión se vivió este jueves en el sur de Ucrania, tras confirmarse que ataques ejecutados por el Ejército de Rusia golpearon dos puntos estratégicos en la región de Odesa. El balance preliminar de las autoridades indica que al menos una persona perdió la vida y otras ocho resultaron heridas durante estas incursiones contra la zona portuaria.
El gobernador regional, Oleg Kiper, informó que las fuerzas rusas emplearon una táctica de saturación para vulnerar las defensas. Según sus declaraciones, «el enemigo ha lanzado un ataque combinado con misiles y drones contra la infraestructura portuaria», lo que derivó en afectaciones materiales de consideración. Entre los daños reportados se encuentran impactos en un edificio administrativo, así como perjuicios en equipos de transporte de carga y contenedores de exportación.
Respuesta de emergencia y situación operativa
Kiper utilizó su canal oficial de Telegram para difundir imágenes que muestran las consecuencias del bombardeo, asegurando que los equipos de rescate y asistencia se encuentran activos en las zonas afectadas. El funcionario precisó que «todos los servicios están trabajando sobre el terreno, teniendo en cuenta las normas de seguridad» vigentes para estos escenarios de conflicto.
A pesar del hostigamiento, las actividades en las terminales no se han detenido por completo. Oleksi Kuleba, ministro de Desarrollo Comunitario y Territorial de Ucrania, confirmó que los puertos mantienen su operatividad, aunque denunció enérgicamente la naturaleza de las agresiones. Kuleba señaló que «este es otro ataque de un país terrorista contra la infraestructura portuaria, que contribuye a garantizar la seguridad alimentaria mundial».
Finalmente, el ministro advirtió sobre las motivaciones económicas detrás de estas acciones bélicas, indicando que el objetivo de Rusia trasciende lo militar y busca un impacto global:
«Rusia intenta deliberadamente socavar la economía y destruir la logística marítima»
Fuente: Infobae