El Zoológico Nacional del Smithsonian, ubicado en la capital de Estados Unidos, ha comunicado un acontecimiento histórico para la fauna silvestre: el nacimiento de dos crías de oso bezudo (Melursus ursinus). Este suceso, ocurrido en diciembre de 2025, representa el primer alumbramiento de esta especie en el recinto en más de una década.
Un logro para la biodiversidad y la conservación
La llegada de estos ejemplares constituye un avance fundamental en los esfuerzos globales para proteger a las especies vulnerables. Actualmente, los pequeños se encuentran bajo la supervisión constante de su madre, sin que hasta el momento se haya determinado su sexo o nombre definitivo.
El nacimiento tuvo lugar en una sección restringida del zoológico conocida como “Asia Trail”, garantizando la tranquilidad necesaria para los recién nacidos. Con este evento, el centro de Washington pone fin a un periodo de 13 años sin nacimientos de esta especie, siendo el último registro exitoso el reportado en 2013.

Este logro es parte integral del Plan de Supervivencia de Especies de la Asociación de Zoológicos y Acuarios, una iniciativa que busca asegurar la variabilidad genética de animales que enfrentan riesgos de extinción. Los expertos subrayan que la población de osos bezudos en libertad ha sufrido un declive crítico debido a:
- La fragmentación de su hábitat natural.
- La caza furtiva persistente.
- El incremento de conflictos con asentamientos humanos en el sur de Asia.
Cuidado especializado y programa genético
En el marco del programa administrado por el Smithsonian’s National Zoo and Conservation Biology Institute (NZCBI), se contabilizan solo 42 ejemplares distribuidos en 15 instituciones acreditadas de los Estados Unidos. La estrategia institucional se enfoca en tres pilares: la cría controlada, la investigación científica y la educación pública.

Por ahora, las crías permanecen protegidas por su madre, Molly, en una cueva diseñada para simular su entorno natural y alejada de la vista del público. Los especialistas indican que los osos bezudos nacen con características de extrema fragilidad: son ciegos y pesan apenas 450 gramos.
Se espera que los cachorros abran sus ojos al cumplir el primer mes de vida, aunque su capacidad visual será limitada inicialmente. Durante su primer año, su nutrición dependerá exclusivamente de la leche materna, antes de comenzar la transición a alimentos sólidos.
El misterio de la paternidad y acceso al público
Uno de los aspectos más interesantes de este nacimiento es la incógnita sobre la línea paterna. Existen dos posibles candidatos: Niko, un macho de once años, y Deemak, de siete años. El equipo de veterinarios realizará pruebas de ADN para confirmar la filiación, contemplando incluso la posibilidad de que cada cría pertenezca a un padre distinto.

Aunque comúnmente se les confunde con los perezosos por sus extensas garras y la ausencia de incisivos frontales, los osos bezudos son una especie biológicamente distinta. Su dieta es altamente especializada, siendo capaces de succionar hasta 500.000 hormigas y termitas en una sola jornada utilizando su hocico adaptado.
Antecedentes y visión a futuro
El zoológico mantiene un recuerdo reciente de Remi, el osezno nacido en 2013, quien lamentablemente fue sometido a eutanasia en 2020 tras sufrir una lesión incurable. No obstante, la incorporación de hembras adultas como Vicki ha permitido fortalecer el núcleo reproductivo del recinto.
El nacimiento de estas crías ofrece una oportunidad para diversificar y fortalecer la población de osos bezudos bajo manejo humano, impulsando la investigación, la educación y el compromiso social en la conservación de esta especie vulnerable.
Se prevé que el público general pueda conocer a los nuevos integrantes de la familia del Smithsonian a mediados de año, una vez que los protocolos veterinarios confirmen que los cachorros han superado su etapa crítica de desarrollo. Hasta entonces, la zona de exhibición permanecerá bajo estrictas medidas de control para asegurar el bienestar de Molly y su descendencia.
Fuente: Infobae