Las fuerzas armadas de los Estados Unidos han ratificado este miércoles la captura del buque petrolero ‘Bella 1’, de pabellón ruso, tras detectarse presuntas infracciones a las sanciones estadounidenses. Según los reportes oficiales, la nave formaría parte de la denominada ‘flota fantasma’, una red logística utilizada por Moscú para eludir las restricciones internacionales impuestas al comercio energético de Venezuela.
Respaldo oficial del Pentágono
Ante este suceso, el Secretario de Defensa, Pete Hegseth, manifestó su satisfacción a través de un comunicado en plataformas digitales, donde subrayó la efectividad de las medidas de presión. El funcionario aseguró que:
«El bloqueo al petróleo venezolano sancionado e ilícito continúa sigue plenamente vigente en todas las partes del mundo»
El operativo fue el resultado de un esfuerzo conjunto entre el Departamento de Justicia y el Departamento de Defensa. La acción fue validada posteriormente por el Mando Europeo del Ejército estadounidense, que supervisó la detención de la embarcación en aguas internacionales.
En la ejecución de esta maniobra participó activamente la fragata ‘USS Munro’, perteneciente a la Guardia Costera de Estados Unidos. Esta unidad naval fue la encargada de realizar las labores de monitoreo, rastreo y posterior interceptación, cumpliendo con una orden judicial emitida previamente por un tribunal federal estadounidense.
Escalada de tensiones internacionales
Informaciones previas de la prensa norteamericana señalaban que el petrolero ruso navegaba bajo la escolta de medios navales enviados directamente por el gobierno de Rusia. Este acontecimiento intensifica el clima de confrontación entre Rusia y Estados Unidos, especialmente porque la interceptación ocurrió mientras el barco intentaba atracar en puertos venezolanos, desafiando de forma directa el bloqueo al crudo de Caracas impuesto por la administración estadounidense.
Fuente: Infobae