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Claves de Andrew Huberman para optimizar salud cerebral y cortisol

El destacado catedrático de neurobiología y neurocientífico, Andrew Huberman, participó recientemente en el espacio Modern Wisdom, conducido por Chris Williamson. Durante esta intervención, el especialista analizó cómo la integración de la evidencia científica en la vida cotidiana puede fortalecer significativamente la salud cerebral, potenciar el bienestar y desarrollar una mayor resiliencia frente a las exigencias actuales.

A lo largo de la conversación, Huberman profundizó en temas críticos como el funcionamiento del cortisol, la relevancia de establecer hábitos matutinos sólidos, técnicas para gestionar el síndrome de desgaste profesional y los mecanismos detrás de la neuroplasticidad y el descanso reparador.

Al inicio de su intervención, el experto aclaró un malentendido común sobre la hormona del estrés, señalando que su incremento al despertar no solo es normal, sino vital para el organismo.

“El pico de cortisol en la mañana es esencial. Si no se produce, el cuerpo responde con más estrés después y es difícil recuperar la calma en la tarde”

, puntualizó en Modern Wisdom. Este aumento natural es lo que habilita al cuerpo para la actividad física, el procesamiento cognitivo y la resolución de problemas durante la jornada.

El neurocientífico señaló que el pico matutino de cortisol es un proceso fisiológico normal y necesario para activar el cuerpo y el cerebro tras el despertar (Captura de video: YouTube/Modern Wisdom)

El investigador subrayó que el cortisol opera bajo ciclos circadianos específicos. Tanto en niños como en adultos, un perfil hormonal saludable se caracteriza por una elevación poco después de salir del sueño, seguida de un descenso paulatino conforme se acerca la noche. Según explicó, este proceso actúa como un engranaje para el resto de las funciones biológicas.

“Cortisol, piensa en ese pico matutino como el primer dominó para establecer todos los ritmos que necesitas: ánimo durante el día, enfoque, calma por la tarde y sueño de calidad por la noche”

, aseveró el especialista para resumir la importancia de este proceso fisiológico.

Optimización de la mañana: Luz, hidratación y nutrientes

Para el neurocientífico, los primeros sesenta minutos del día son determinantes. Huberman enfatizó que una estructura basada en la exposición a luz natural y una correcta hidratación prepara al sistema nervioso para el rendimiento. Recomendó buscar fuentes de iluminación intensa, de preferencia proveniente del sol, aunque mencionó que luces artificiales de alta intensidad pueden servir como alternativa. Asimismo, destacó la importancia de beber agua para estabilizar los electrolitos y realizar actividad física, aunque sea de baja intensidad.

Estas acciones no solo consolidan el pico de cortisol, sino que mejoran los niveles de atención y ayudan a prevenir cuadros de ansiedad o fatiga vespertina. En el ámbito nutricional, sugirió que la ingesta de carbohidratos complejos, tales como la avena o el arroz, es más beneficiosa durante la última comida del día, ya que estos alimentos facilitan la reducción de cortisol nocturno.

La rutina matutina de luz natural, hidratación y movimiento ayuda a equilibrar los niveles de cortisol y promueve la atención durante el día (Crédito: Freepik)

“Si estás luchando por dormir, observa la cantidad de almidones que consumes. Agregar carbohidratos complejos puede ayudarte a conciliar y mantener un sueño profundo”

, recomendó Andrew Huberman como estrategia para mejorar la higiene del sueño.

Abordaje del burnout y la ciencia del descanso

Respecto al síndrome de desgaste profesional (burnout), el doctor hizo una distinción entre el agotamiento crónico al despertar y la persistencia de niveles elevados de estrés durante todo el día. Sugirió un enfoque asimétrico para regular la energía:

“La mejor forma de abordar el agotamiento y el cansancio es tratar la primera parte del día como el momento para impulsarse: luz, hidratación, ejercicio, cafeína. Y en las últimas horas, hacer lo contrario: oscurecer el ambiente, evitar estimulantes y limitar la hidratación”

.

Instó a disminuir la intensidad sensorial al caer la noche para favorecer la caída del cortisol, advirtiendo que la luz de las pantallas digitales es uno de los mayores distractores hormonales actuales. Definió el sueño como la herramienta de recuperación más potente para la salud mental, destacando el rol del sistema glinfático en la eliminación de desechos metabólicos cerebrales.

El síndrome de desgaste profesional se puede afrontar con hábitos matutinos adecuados y un ambiente nocturno propicio para el descanso (Imgen Ilustrativa Infobae)

“Dormir de lado y con la cabeza ligeramente elevada favorece esta depuración”

, aseguró el catedrático. Además, propuso el uso de respiración consciente y técnicas de visualización, como imaginar un trayecto familiar, para inducir un estado de relajación previo al descanso profundo.

“La respiración consciente y la visualización, como recorrer mentalmente un lugar muy conocido, son herramientas poderosas para calmar la mente antes de dormir”

, detalló el experto. Para mantener la concentración, aconsejó limitar la sobrecarga de estímulos digitales y realizar pausas de silencio sensorial, lo cual favorece la neuroplasticidad.

Dormir de lado y con la cabeza elevada favorece la eliminación de residuos metabólicos en el cerebro a través del sistema glinfático (Imagen Ilustrativa Infobae)

El aprendizaje efectivo, según Huberman, requiere una participación activa.

“El principal obstáculo para el enfoque es la acumulación de entradas sensoriales. Recomiendo tomar descansos sin estímulos entre períodos de trabajo y practicar el autoexamen para reforzar lo aprendido”

. Agregó que la clave para no olvidar lo estudiado es la evocación activa:

“El aprendizaje es antiolvido. Recuperar la información con un autoexamen es mucho más efectivo que la repetición pasiva”

.

La complejidad de las patologías crónicas

En un momento de la charla, Chris Williamson relató su dura experiencia tras ser diagnosticado con la enfermedad de Lyme. El conductor describió cómo enfrentó síntomas de fatiga crónica, niebla mental y fallos en la memoria, lo que lo llevó por un laberinto de tratamientos médicos convencionales y alternativos que, en ocasiones, resultaron contradictorios.

Williamson compartió su frustración ante diagnósticos múltiples que incluían exposición a metales pesados, moho e infecciones persistentes. Ante esto, Huberman advirtió sobre los riesgos de la polifarmacia y los tratamientos sin supervisión estricta:

“El problema de la medicina moderna es que puede funcionar tan bien que, en ocasiones, lleva al sistema en direcciones no deseadas”

, concluyó el especialista.

Fuente: Infobae

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