La actual temporada de influenza en los Estados Unidos está registrando un crecimiento sin precedentes que ya impacta a 45 estados de la unión. De acuerdo con los informes más recientes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), las consultas médicas relacionadas con la gripe han alcanzado su punto más alto en casi tres décadas. Esta situación de emergencia se ha intensificado notablemente desde la última semana de diciembre de 2025, poniendo bajo una presión extrema a la infraestructura sanitaria del país.
Las estadísticas oficiales del CDC indican que el 8,2% de las visitas ambulatorias a nivel nacional durante la semana que finalizó el 27 de diciembre correspondieron a enfermedades de tipo influenza. Este dato representa la cifra más elevada registrada desde el año 1997. Hasta la fecha, el organismo estima que más de 11 millones de ciudadanos han contraído el virus en la presente temporada, provocando 120.000 hospitalizaciones y el fallecimiento de al menos 5.000 personas, entre las que se cuentan nueve menores de edad.
Mapa de la propagación: Los 45 estados con alta actividad
La vigilancia epidemiológica ha detectado niveles de actividad gripal elevados o muy elevados en la gran mayoría del territorio estadounidense. La lista de estados afectados incluye a:
- Alabama, Alaska, Arizona, Arkansas y California.
- Colorado, Connecticut, Delaware, Florida y Georgia.
- Hawái, Idaho, Illinois, Indiana e Iowa.
- Kansas, Kentucky, Luisiana, Maine y Maryland.
- Massachusetts, Míchigan, Minnesota, Misisipi y Misuri.
- Nebraska, Nuevo Hampshire, Nueva Jersey, Nuevo México y Nueva York.
- Carolina del Norte, Ohio, Oklahoma, Oregón y Pensilvania.
- Rhode Island, Carolina del Sur, Tennessee, Texas y Utah.
- Virginia, Washington, Wisconsin y Wyoming.
En contraste, únicamente Montana, Dakota del Sur, Vermont y Virginia Occidental presentan una actividad calificada como baja o moderada. Por su parte, la información correspondiente a Nevada fue clasificada como insuficiente para el reporte actual.

Impacto clínico y proyecciones de los especialistas
La epidemióloga del CDC, Krista Kniss, señaló que aún es prematuro evaluar las consecuencias definitivas de la temporada festiva sobre la salud pública. Según sus declaraciones transmitidas por medios internacionales:
“aún no se puede estimar el impacto total de los encuentros y viajes de las fiestas de fin de año sobre la propagación de la gripe”
. Los expertos advierten que las cifras podrían seguir subiendo en las próximas semanas, ya que los datos actuales aún no reflejan el comportamiento viral posterior a las celebraciones.
A nivel hospitalario, la situación es crítica en diversos puntos del país. El Dr. Nick Cozzi, director de servicios médicos de emergencia del Rush University Medical Center en Chicago, advirtió sobre el incremento de pacientes graves:
“Estamos admitiendo pacientes a un ritmo mayor de lo habitual, muchos con dificultad respiratoria y niveles bajos de oxígeno”
. Simultáneamente, en Baltimore, la directora de otorrinolaringología pediátrica del Johns Hopkins Children’s Center, Emily Boss, confirmó que los ingresos hospitalarios por influenza se duplicaron durante las últimas dos semanas de diciembre respecto al periodo previo.
Causas de la crisis y síntomas predominantes
La severidad de esta temporada 2025-2026 se atribuye a una alta circulación de los virus de influenza tipo A y B, junto con la presencia simultánea de otros patógenos respiratorios como el SARS-CoV-2 (Covid-19) y el virus sincitial respiratorio (VSR). Los síntomas más frecuentes reportados este año incluyen fiebre, dolor de garganta, cansancio intenso y dolores musculares.

Comparativa con temporadas anteriores y mortalidad infantil
El CDC enfatizó que la temporada actual ya iguala o supera los peores registros de las últimas tres décadas. La preocupación radica también en los antecedentes inmediatos: la temporada pasada dejó un saldo de 289 muertes infantiles, la cifra más alta desde que se tiene registro, superando incluso los fallecimientos pediátricos de la pandemia de influenza H1N1 en 2009.
Políticas de vacunación y recomendaciones oficiales
A pesar de los debates reportados sobre posibles cambios en el calendario de inmunización por parte del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), la recomendación oficial del CDC se mantiene firme: todas las personas a partir de los seis meses de edad deben recibir la vacuna anual contra la gripe.
El Dr. Sean O’Leary, presidente del Comité de Enfermedades Infecciosas de la American Academy of Pediatrics, manifestó su preocupación ante cualquier intención de flexibilizar las recomendaciones de inmunización, especialmente tras haber vivido una temporada con cifras récord de decesos en menores.

Perspectivas para las próximas semanas
Las autoridades sanitarias instan a la población a no bajar la guardia. Se recomienda el lavado frecuente de manos, la vacunación y acudir al médico de forma oportuna ante la aparición de síntomas, particularmente en niños, adultos mayores y personas con condiciones crónicas. Se prevé que el pico de contagios podría no haberse alcanzado todavía, por lo que el monitoreo de la ocupación hospitalaria seguirá siendo estricto durante el mes de enero.
Fuente: Infobae