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Venezuela bajo vigilancia: tensión tras la captura de Nicolás Maduro

La atmósfera en Caracas experimentó un giro radical luego de que comandos de operaciones especiales de Estados Unidos lograran la captura del dictador Nicolás Maduro. Este suceso, lejos de traer una calma inmediata, ha detonado una severa estrategia de represión en todo el territorio venezolano.

Tras conocerse la detención, los ciudadanos reaccionaron inicialmente con asombro y júbilo. Diversos reportes señalan que las plataformas de mensajería se inundaron de textos eufóricos y algunas familias optaron por celebrar con reservas guardadas para momentos históricos, vislumbrando una luz de esperanza tras décadas de régimen. No obstante, la alegría se desvaneció con rapidez, pues el aparato estatal reaccionó con una contraofensiva masiva diseñada para sofocar cualquier tipo de manifestación popular que celebrara la caída del antiguo mandatario.

La presencia de vehículos militares se hizo frecuente en zonas residenciales (EFE)

Persecución a la prensa y control militar

Como parte de estas medidas de control, se ha registrado el arresto de al menos 14 comunicadores y trabajadores de prensa, de los cuales 11 pertenecen a agencias internacionales, según datos del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa. Las detenciones se concentraron mayormente en las inmediaciones de la Asamblea Nacional, donde efectivos de contrainteligencia militar ejecutaron revisiones exhaustivas de dispositivos móviles a los transeúntes.

El panorama político se consolidó el pasado lunes cuando Delcy Rodríguez asumió la presidencia interina ante el Legislativo. El respaldo inmediato de la cúpula militar hacia su figura confirmó que, a pesar de la ausencia de Maduro, el engranaje del poder chavista permanece operativo y sin cambios estructurales profundos.

Delcy Rodríguez firmó el decreto de “estado de conmoción externa” (Europa Press)

La implementación de un decreto de “estado de conmoción externa” ha otorgado facultades extraordinarias a los cuerpos policiales para detener a quienes se considere que respaldaron la incursión armada estadounidense. Bajo este marco legal, se han restringido los derechos a la protesta, la libre reunión y se han impuesto limitaciones severas al tránsito por las vías públicas.

Vigilancia de grupos paramilitares

El control social se ha intensificado mediante los denominados colectivos, organizaciones paramilitares afines al oficialismo que han instalado retenes en las arterias viales más importantes de la capital. Los testimonios de los habitantes reflejan un clima de angustia constante ante la presencia de estos grupos.

Patrullas policiales incrementaron su recorrido en avenidas principales (EFE)

Muchos ciudadanos denuncian ser interceptados para interrogatorios y registros forzosos de sus teléfonos celulares en busca de pruebas de apoyo a la intervención extranjera. Un residente compartió el miedo colectivo al señalar la peligrosidad de transitar:

“Se oye: ‘No vayas por ahí, están parando autos con ametralladoras’”

.

La persecución no se ha limitado a la capital. En el estado Mérida, las autoridades detuvieron a dos personas de aproximadamente 60 años por el simple hecho de gritar frases contra el régimen y manifestar satisfacción por la captura de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, de acuerdo con los reportes de la policía estatal.

Nicolás Maduro fue capturado por fuerzas estadounidenses y presentado ante un juez en Caracas (Reuters)

Crisis de suministros y presos políticos

La crisis también ha golpeado el suministro de insumos básicos de forma inmediata. En Caracas, los centros de abastecimiento lucen estantes vacíos, especialmente en las áreas de panadería y frutas frescas. La ciudadanía debe enfrentar extensas filas de varias horas con el objetivo de conseguir productos de primera necesidad para sus hogares.

Se registraron largas filas en supermercados (EFE)

Paralelamente, Donald Trump, mandatario de Estados Unidos, ha afirmado que su administración tiene una influencia directa sobre la situación en Venezuela, aunque sin detallar los mecanismos específicos de este control sobre la capital.

Donald Trump aseguró que Estados Unidos dirige la transición en Venezuela (Reuters)

Trump también mencionó posibles planes del régimen para clausurar El Helicoide, el polémico recinto de detención vinculado a torturas y persecución política. Según registros de la organización Foro Penal, todavía permanecen tras las rejas más de 860 prisioneros políticos bajo custodia del Estado.

El Helicoide podría cerrar según anunció el régimen tras la captura de Maduro

Reacciones de la oposición y tensión nocturna

Por su parte, la dirigente opositora María Corina Machado ha denunciado la gravedad de la situación actual. En una entrevista internacional, calificó las acciones represivas como “realmente alarmante” e hizo un llamado urgente a la comunidad global para monitorear los acontecimientos, señalando directamente a Delcy Rodríguez por actos de persecución y corrupción.

María Corina Machado calificó la represión como “realmente alarmante” (Reuters)

Las noches de la capital se han vuelto tensas, con reportes de detonaciones en las cercanías del Palacio de Miraflores. Videos en redes sociales muestran a civiles armados transitando las calles, lo que ha alimentado rumores sobre posibles fracturas internas. Ante estos hechos, la vocería del Ministerio de Comunicación e Información emitió un comunicado oficial:

“La policía realizó tiros de advertencia tras detectar drones; todo el país está en completa calma”

Agentes de contrainteligencia revisaron teléfonos a transeúntes en retenes (EFE)

En medio del caos y la tensión por las detenciones de periodistas, la población intenta retomar una “cierta normalidad”. Sin embargo, la realidad en las periferias de Caracas es cruda y difiere de la narrativa oficial.

Ciudadanos intentaron retomar rutinas pese al clima de inseguridad (Reuters)

En las zonas alejadas del centro, el hambre continúa siendo un problema estructural y, en ciudades del oriente del país, los establecimientos han optado por retirar las etiquetas de precios debido a la volatilidad económica extrema. Hoy, la prioridad del venezolano común se divide entre la búsqueda de sustento diario y la esperanza de trabajar sin el temor de ser arrestado de forma arbitraria.

En algunos barrios aledaños permanecieron semivacías, incluso en zonas habitualmente concurridas (Reuters)

Fuente: Infobae

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